El Hezbolá libanés luchaba ayer en primera línea de combate junto al ejército sirio contra los rebeldes en Quseir, una ciudad estratégica donde el movimiento chiíta perdió en esa batalla al menos a 28 de sus combatientes.
El Hezbolá libanés luchaba ayer en primera línea de combate junto al ejército sirio contra los rebeldes en Quseir, una ciudad estratégica donde el movimiento chiíta perdió en esa batalla al menos a 28 de sus combatientes.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó ayer su preocupación por el papel de Hezbolá en Siria en una conversación telefónica con su homólogo libanés, Michel Sleiman, y el departamento de Estado condenó el asalto lanzado el domingo sobre Quseir.
El ejército de Bashar Al Assad y su aliado Hezbolá lanzaron el domingo el asalto de Quseir, en manos de la insurgencia desde hace más de un año, y ubicada estratégicamente ya que une la capital Damasco con el litoral.
Según una fuente militar siria, el ejército se apoderó del sur, del este y del centro de la ciudad, y se dirigía al norte, donde están atrincherados los rebeldes, aunque los militantes desmintieron este avance.
La televisión oficial siria informó que "el ejército persigue a los terroristas (término con el que el gobierno designa a los rebeldes) en los sectores norte y oeste de Quseir".
Al menos 28 miembros de Hezbolá murieron cuando combatían junto a las tropas del gobierno sirio en Quseir, indicó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Por su parte, una fuente cercana al partido chiíta informó de 20 muertos y 30 heridos entre los combatientes.
El cuerpo de uno de ellos, Fadi Jazar, que fue hecho prisionero por Israel y liberado en 2004 durante un intercambio de detenidos, fue trasladado a Beirut, donde ayer se celebró su funeral.
Durante una conversación telefónica con Sleiman, "el presidente Obama subrayó su preocupación sobre el papel activo y creciente de Hezbolá en Siria, combatiendo al lado del régimen de Assad, lo cual está en contra de las políticas del gobierno libanés", indicó la Casa Blanca en un comunicado.
Reunión de la oposición
Los rebeldes denunciaron un "asedio asfixiante impuesto por el régimen y el Hezbolá libanés" y la violencia del asalto.
"El ejército controla la parte este de Quseir y el Hezbolá, junto a las fuerzas del régimen, intenta avanzar hacia el interior de la ciudad", afirmó vía Skype Hadi Abdalá, un insurgente de Quseir.
Por otra parte, miembros de los "distintos movimientos" de la oposición siria se reunieron este lunes en Madrid para facilitar el diálogo y favorecer la cohesión entre las diferentes corrientes opositoras, anunció el ministro español de Asuntos Exteriores.
En el plano humanitario, la organización Oxfam pidió donativos urgentes y previno de que durante el verano aumentarían los riesgos sanitarios para los cientos de miles de refugiados sirios, en particular en Jordania y Líbano.