31 de diciembre de 2013 - 12:52

Masivo control policial en Rusia tras los violentos atentados

Miles de efectivos patrullaran la ciudad rusa de Volgogrado luego de que dos atentados suicidas dejaran 34 muertos en los últimos dos días. Un funcionario judicial murió este martes en otro ataque con bomba en la localidad de donde provenía uno de los kam

Miles de policías patrullaron hoy la ciudad rusa de Volgogrado luego de que dos atentados suicidas dejaran 34 muertos en los últimos dos días, mientras que un funcionario judicial murió este martes en un ataque con bomba en la localidad de donde provenía uno de los kamikazes.

Los atentados, atribuidos por Rusia a islamistas radicales del Cáucaso Norte a los que combate desde hace años, generaron temor a que los extremistas hayan iniciado una campaña de ataques que podría extenderse hasta los Juegos Olímpicos de Invierno que el país organizará en la ciudad de Sochi a partir de febrero próximo.

Luego de los atentados del domingo en la estación de trenes de Volgogrado y el de ayer dentro de un trolebús, las autoridades enviaron a la ciudad refuerzos policiales y paramilitares dependientes del Ministerio del Interior, dijo el jefe policial Andrei Pilipchuk a la agencia de noticias rusa Interfax.

El comisario agregó que más de 5.200 efectivos de seguridad fueron desplegados en esa ciudad de 1 millón de habitantes.

El Ministerio del Interior dijo que este martes fallecieron tres víctimas más de los atentados, con lo que la cifra de muertos trepó a al menos 34: 18 del ataque en la estación y 16 en el del trolebús.

Fuentes médicas dijeron que otras 65 personas continuaban hospitalizadas con heridas.

Las autoridades de Volgogrado cancelaron todos los eventos públicos relativos al Año Nuevo, una de las principales festividades en Rusia, y pidieron a los residentes que no lancen fuegos artificiales.

En Moscú sí habrá celebraciones, pero en medio de reforzadas medidas de seguridad, dijeron autoridades.

Ninguno de los atentados fue reivindicado, pero llegaron meses después de que el líder de la insurgencia islamista del Cáucaso Noryte, en el sur de Rusia, amenazara con nuevos ataques con blancos civiles en el país, incluyendo en los Juegos de Invierno de Sochi, que comenzarán el 7 de febrero.

Los atentados suicidas han sacudido a Rusia durante años, pero los insurgentes, que buscan establecer un Estado islámico, han focalizado sus ataques sobre todo en Chechenia, Daguestán y otras repúblicas rusas de mayoría musulmana del Cáucaso Norte.

Los atentados en Volgogrado parecen apuntar a una intención de los islamistas de extender su radio de acción más allá de su región de origen. Volgogrado queda unos 300 kilómetros al norte del Cáucaso y 690 kilómetros al noreste de Sochi.

Con el país en alerta, el fiscal adjunto de Daguestán, Ruslan Gasanov, murió este martes al explotar una bomba lapa bajo su auto en la misma ciudad de donde provenía el presunto islamista que se inmoló el domingo en la estación de trenes de Volgogrado, informaron autoridades.

El ayudante del fiscal de la ciudad de Buynaks murió "al instante a causa de las heridas", explicó a la agencia Interfax un portavoz del Comité de Instrucción de Rusia para Daguestán.

El coche de Gasanov explotó frente a su domicilio, cuando la víctima se había subido al vehículo.

Precisamente en Daguestán, una de las siete repúblicas del conflictivo Cáucaso del Norte ruso y escenario de frecuentes atentados y operaciones policiales contra radicales islamistas, se había asentado en los últimos meses el presunto autor del atentado del domingo en Volgogrado, Pavel Pechionkin.

Natural de la república rusa de Mariy El y de etnia eslava, Pechionkin dejó a mediados de 2012 su trabajo en una ambulancia y se mudó al distrito daguestaní de Buynanks, donde adoptó, según las autoridades rusas, el nombre musulmán de Ansar Ar-rusi.

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