Bangladesh acudió ayer a las urnas en unas elecciones generales que pueden polarizar aún más el país ya que tuvieron como protagonista al clima de violencia que dejó 17 opositores y un funcionario electoral muertos, y una muy baja participación provocada por el masivo boicot de la oposición.
Los colegios electorales abrieron sus puertas como estaba previsto en medio un operativo de seguridad con 50.000 soldados, pero 161 centros de votación fueron suspendidos por los ataques de la oposición y la represión de los militares, informó el diario local The Daily Star.
En todo el país se registraron casos de militantes de la oposición que prendieron fuego o robaron las boletas electorales en los centros de votación.
Tras el cierre del resto de los centros de votación comenzó el recuento de votos, pero el gobierno no anunció cuándo se conocerán los resultados definitivos. En los comicios generales de 2008 las autoridades electorales se tomaron dos días.
Sin datos oficiales todavía, el jefe de la Comisión Electoral, Kazi Rakibuddin Ahmad, pronosticó en una conferencia de prensa en Dacca una muy baja participación.
"El hecho de que no participan todos los partidos políticos contribuye a la baja participación", explicó Ahmad, sin hacer referencia a la ola de violencia política que azota al país desde noviembre pasado y que antes de las elecciones se había cobrado 150 muertos en apenas dos meses.
No hay dudas de que la actual primera ministra, Sheij Hasina, ganará los comicios, ya que la principal coalición de la oposición, el Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP), no participó de los comicios e, incluso, los boicoteó activamente.
La líder del BNP, Jaleda Zia, denunció que está bajo arresto domiciliario, al igual que otros políticos opositores, como Mohammad Hossain Ershad, ex dictador y líder de Jatiyo, el tercer mayor partido del país, por participar en el boicot.
Hasina y Zia se han alternado en el poder en las últimas dos décadas y son acérrimas enemigas.
Por eso, el BNP pidió la cancelación de las elecciones luego que la primera ministra anunciara que creaba un gobierno interino liderado por su propia fuerza, la Liga Awami.
La ley establecía la creación de un gobierno interino formado por todos los partidos para supervisar los comicios, pero Hasina modificó la legislación en 2011 y ahora controla el proceso electoral.
Ante la negativa del gobierno de crear un gobierno neutral, el BNP, que lidera una coalición de 18 fuerzas políticas, anunció hace semanas que no participaría en los comicios de ayer, por lo que la liga Awami no tuvo rivales a la hora de disputar los 153 escaños que estan en juego y que representan poco más de la mitad del Parlamento.
En consecuencia, se estima que sólo 48 de los 92 millones de votantes pudieron elegir a sus candidatos. Por eso, es poco probable que los comicios de ayer ayuden al país a salir de uno de sus momentos más violentos desde su sangrienta independencia.
Una de las causas de la tensión surgió cuando la Legislatura saliente creó un tribunal especial para juzgar los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la guerra de 1971, en la que Bangladesh se independizó de Paquistán, del que hasta entonces era su región oriental.