Lejos de replegar sus líneas por la roja temprana a Felipe Peña Biafore y aguantar el empate ante Talleres en un Mario Alberto Kempes en plena ebullición, Marcelo Gallardo les pidió a sus jugadores que vayan al frente en busca de la victoria. Y River fue y ganó. Con el 2-0 como visitante, estiró la diferencia en la cima de la Liga Profesional y llegó a las siete victorias consecutivas.
Con esta continuidad de alegrías en el campeonato, los dirigidos por el Muñeco quedaron muy cerca de alcanzar la racha histórica que ostenta el Millonario de Ángel Labruna desde hace casi 50 años. En 1975, el equipo del Feo, que había asegurado en aquellos tiempos que “si agarro River es para ser campeón”, se despachó con nueve triunfos en hilera y tocó el cielo con las manos.
El club de Núñez también cosechó la misma cantidad de alegrías seguidas durante el Apertura 1991. Sin embargo, no se tiene en cuenta aquel registro debido a que en la tercera fecha fue suspendido el clásico frente a Racing cuando el marcador estaba 0-0 y, si bien AFA le dio más tarde los puntos a La Banda, no contabiliza en el compendio de las rachas enumeradas.
Si derrota a Argentinos el próximo lunes en el Estadio Monumental, el River de Gallardo igualará la marca de ocho festejos al hilo de las temporadas 1932, 1936, 1937-38, 1945, 1969, 1978 y 2003, la más reciente bajo la dirección técnica de Manuel Pellegrini. Además, el DT nacido en Merlo romperá su propia estadística en la institución: jamás pudo pasar la barrera de los siete triunfos.