1 de julio de 2013 - 00:15

Manifestantes chocaron con la policía cerca del Maracaná

Miles de brasileños protestaron en los entornos del estadio de fútbol mientras se jugaba la final de la Copa Confederaciones.

Miles de manifestantes marcharon ayer hacia el Maracaná y chocaron con la policía a 300 metros del mítico estadio, donde Brasil ganó a España 3-0 para conquistar la Copa Confederaciones.

Dentro del estadio, el ambiente era de fiesta inolvidable: casi todos los 78.000 espectadores vestían la camiseta de la "seleçao" y alentaron al equipo en cada jugada.

Fuera, más de 3.000 manifestantes marcharon un kilómetro y medio hacia el estadio, pero cuando varios encapuchados intentaron romper una barrera policial 15 minutos antes del juego, fueron dispersados con gases lacrimógenos, bombas de ruido y balines de goma.

Unos 11.000 policías -6.000 policías militares, más integrantes de la Fuerza Nacional, la policía federal y civil y la guardia municipal- garantizaban la seguridad en torno al Maracaná.

La presidenta Dilma Rousseff, que fue abucheada en el juego de apertura de la Confederaciones el 15 de junio en Brasilia, junto al presidente de la FIFA Joseph Blatter, no asistió a la final.

Más de un millón de brasileños se volcaron a las calles de todo el país el 20 de junio en las mayores manifestaciones en dos décadas, indignados por el alza del precio del transporte público, la corrupción de la clase política y los gastos millonarios en la Copa Confederaciones y el Mundial 2014, en vez de destinarlos a salud y educación.

La mayoría de los manifestantes protestaron ayer de forma pacífica. Otros estaban encapuchados y tenían piedras, destornilladores y hondas en las manos. Vigilados desde el aire por varios helicópteros, corrían en todas direcciones por angostas calles entre los estruendos de las bombas y las nubes de gas lacrimógeno.

Pero en cada esquina aparecían más policías que lanzaban gases y balas de goma, acorralando a los manifestantes.

Un pequeño grupo hizo hogueras en plena calle y comenzó a disparar balizas, cócteles molotov y fuegos artificiales contra la policía. Dos agentes resultaron heridos, según la policía.

"Desafortunadamente los incidentes se originaron por los manifestantes que lanzaron bombas de gas y piedras contra la policía", deploró Henrique Guelber, del Centro de Defensa de derechos Humanos de la fiscalía, al sitio web G1, sin precisar si hubo abusos o excesos de parte de la policía.

De traje y corbata, con los ojos hinchados y llenos de lágrimas, Raúl Lins e Silva, de la Comisión de Derechos Humanos de la Orden de Abogados de Brasil (OAB), que estaba en la protesta para velar por los manifestantes, deploró la acción policial.

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