20 de mayo de 2015 - 16:59

Estado Islámico controla casi la totalidad de Palmira y sus joyas arqueológicas

La antigua ciudad, declarada patrimonio mundial de la humanidad por la Unesco, está en el centro de Siria.

Los combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI) controlaban hoy casi la totalidad de la ciudad antigua de Palmira, en el centro de Siria, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

"El EI controla casi la totalidad de Palmira", declaró el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, que dio cuenta de la "retirada masiva de las fuerzas del régimen (del presidente sirio Bashar al Asad) de todos los sectores".

Sin embargo, precisó que los yihadistas no habían entrado en la prisión de la ciudad, al este, ni en la sede de los cuerpos militares de Inteligencia, al oeste, donde se encuentra un gran número de soldados.

El avance del EI, que lanzó el 13 de mayo la ofensiva contra Palmira en el centro del país en guerra, se produjo tras la toma del edificio de los servicios de información general.

El sábado, el EI ya había logrado hacerse con buena parte del norte de la ciudad antes de ser expulsado por el ejército.

El sitio arqueológico de Palmira, una ciudad con 2.000 años de antigüedad, está clasificado como patrimonio mundial de la humanidad por la Unesco, quien dio la voz de alarma tras el inicio de la ofensiva yihadista para que se proteja el enclave.

Sitios arqueológicos en peligro

La directora de la Unesco pidió este miércoles el "cese inmediato" de las hostilidades en Palmira, puesto que la entrada del EI a la ciudad hace peligrar su sitio arqueológico, clasificado como patrimonio mundial de la humanidad. 
"Repito mi llamamiento a un cese inmediato de las hostilidades en el sitio. Pido también a la comunidad internacional que haga cuanto esté en su mano para proteger a las poblaciones civiles afectadas y salvaguardar el patrimonio cultural único de Palmira", declaró Irina Bokova en un comunicado.
"Es imperativo que todas las partes respeten las obligaciones internacionales de protección del patrimonio cultural en caso de conflicto", insistió la responsable de la agencia de la ONU.
Por su parte, contactado por la AFP, el director de Antigüedades sirias, Mamun Abdelkarim, afirmó que "la situación era muy mala".

Fragilidad del ejercito iraquí

Obama se ha negado hasta ahora a enviar soldados estadounidenses para librar combates en territorio iraquí y prefiere respaldar al ejército local o realizar bombardeos aéreos. El Pentágono siempre minimizó la importancia militar de Ramadi, cuyo control se disputan el EI y las fuerzas iraquíes desde hace 18 meses.

No obstante, la caída de la ciudad ilustra la gran fragilidad del ejército iraquí, que el domingo se retiró en desorden de sus últimas posiciones.

La pérdida de Ramadi, situada a sólo un centenar de kilómetros de Bagdad, representa el revés más serio para el régimen desde la ofensiva que permitió al grupo EI controlar vastos territorios en junio de 2014.

En cambio, su conquista permite al EI, que cuenta con millares de hombres en Irak y Siria, reforzar su influencia en la inmensa provincia de Anbar, fronteriza con Siria y Arabia Saudí, de la cual Ramadi es la capital.

En la vecina Siria, el ejército gubernamental seguía enfrentándose a una ofensiva del grupo EI en Palmira, una ciudad en el centro del país con unas célebre ruinas monumentales.

Los combates proseguían en las afueras de la ciudad, cerca de la cárcel, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG con sede en Gran Bretaña.

Las fuerzas del régimen de Damasco se encuentran en dificultades, en particular en la provincia de Idleb (noroeste), donde el ejército perdió su última gran base a manos de una coalición de rebeldes y miembros de Al Qaida

El régimen perdió en estos últimos meses el control de las partes más importantes de esta provincia, fronteriza con Turquía.

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