Los acreedores de Grecia (UE, BCE y FMI), que examinaron ayer la nueva propuesta del gobierno de Alexis Tsipras, la juzgaron "positiva", viendo en ella "una base de negociación" con vistas a un tercer plan de ayuda por un monto de 74.000 millones de euros.
"Las tres instituciones acordaron brindar una evaluación positiva a la propuesta de reformas transmitida la noche del jueves por el gobierno griego", precisó esta fuente ayer, en el mismo momento en que el Parlamento griego debatía el tema antes de una votación prevista en el transcurso de la noche.
Esta propuesta, que hace renacer la esperanza de un acuerdo para evitar la salida de Atenas del euro, será examinada hoy en Bruselas por los ministros de Finanzas de la unión monetaria.
No obstante, la reunión del Eurogrupo debería conducir "en el mejor de los casos a un acuerdo político" ya que la decisión de relanzar las negociaciones con Atenas incumbe a la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de los 28 prevista para mañana en Bruselas.
Además, si Grecia y sus socios europeos se ponen de acuerdo sobre este tercer plan de ayuda a Atenas, deberán avalarlo al menos ocho Parlamentos de la zona euro, y el Bundestag alemán por duplicado.
La propuesta sometida por el Gobierno griego "es una base de negociación para un tercer programa de 74.000 millones de euros en tres años: 16.000 millones del FMI y 58.000 millones del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES), una décima parte de su capacidad", subrayó la fuente europea y recalcó que "no se trata de dinero nuevo".
Según otra fuente los acreedores "se sorprendieron favorablemente" con le documento enviado por Atenas y consideraron que contenía medidas "muy similares a las propuestas presentadas por la Comisión" a finales de junio.
En el documento de 13 páginas titulado "Acciones prioritarias y compromisos", Atenas se compromete a adoptar gran parte de las medidas propuestas por los acreedores el 26 de junio y rechazadas por los griegos en el referéndum del domingo pasado.
Las propuestas del Gobierno de Tsipras se parecen mucho a las contenidas en el último texto de los acreedores sobre la mayoría de los temas litigiosos: pensiones, IVA, privatizaciones, impuesto de sociedades...
Durante el debate que tiene lugar en el Parlamento griego, el primer ministro Alexis Tsipras defendió su proposición a los acreedores aunque admitió que contienen medidas "difíciles" y está "lejos" del "pacto electoral" de la izquierda radical en el poder (ver aparte)
La deuda, tema central
Para un acuerdo completo, sin embargo, lo más importante será tener "una perspectiva clara sobre el tratamiento de la deuda", que actualmente asciende al 180% del PIB griego.
La puesta en marcha de un plan de aligeramiento de la deuda es la principal concesión esperada por Atenas. Aunque el asunto divide a los europeos, Atenas insiste en mantener este debate, con el apoyo explícito de Francia, el FMI, del presidente del Consejo Europeo Donald Tusk y numerosos economistas.
Berlín veía el viernes "poco margen de maniobra" para reestructurar esa deuda, aunque se trata de un avance, dado que el jueves Angela Merkel dijo que una quita estaba "fuera de cuestión".
El nuevo ministro griego de Finanzas, Euclide Tsakalotos esperó, por su parte que "muchas de las propuestas de Grecia sobre la deuda sean aceptadas".
Las principales Bolsas europeas terminaron la semana con importantes subidas, motivadas por la esperanza de que Grecia y sus acreedores alcancen un acuerdo en torno a la deuda, a la espera de las importantes reuniones que tendrán lugar este fin de semana.