Durante más de un siglo, distintas represas del río Klamath, en el oeste de Estados Unidos, cortaron rutas utilizadas históricamente por los salmones para reproducirse. En 2024 terminó un proceso extraordinario: cuatro de esas estructuras fueron retiradas y dejaron nuevamente conectados más de 640 kilómetros de hábitat para especies migratorias.
Fue el mayor proyecto de eliminación de represas completado hasta ahora. Y las primeras mediciones científicas muestran que los salmones chinook no necesitaron décadas para empezar a utilizar el territorio recuperado: aparecieron río arriba durante la primera temporada posterior a las obras.
Miles de salmones volvieron a cruzar donde antes había represas
Investigadores de tribus indígenas, organismos estatales y el Servicio Geológico de Estados Unidos instalaron sonares de alta resolución para contabilizar adultos que ingresaban a los tramos reabiertos.
En 2024 estimaron el paso de 7.742 salmones chinook. Al año siguiente, la cifra creció hasta aproximadamente 13.310 ejemplares. Esos animales representaron entre el 18% y el 19% de los chinook que regresaron a toda la cuenca durante esas temporadas.
El dato más llamativo apareció cuando los científicos analizaron hasta dónde habían llegado. En solamente dos temporadas migratorias, los peces volvieron a ocupar el 88% de su distribución histórica documentada y avanzaron por unos 345 kilómetros de hábitat reconectado.
Algunos alcanzaron zonas ubicadas hasta 1.250 metros sobre el nivel del mar, atravesando antiguos emplazamientos de represas, corredores hidráulicos complejos y pasos construidos para peces.
Qué represas fueron eliminadas
El proyecto retiró las estructuras J.C. Boyle, Copco Nº1, Copco Nº2 e Iron Gate, ubicadas entre Oregón y California. El proceso comenzó antes de 2024, pero fue ese año cuando se completó la eliminación del conjunto y el río volvió a circular libremente por esos sectores.
Las obras respondieron a décadas de reclamos ambientales y de pueblos originarios de la cuenca, para quienes el salmón tiene importancia ecológica, económica y cultural.
El cambio no significa que todos los problemas del Klamath estén resueltos. La calidad del agua, el estado de los afluentes, las temperaturas y la recuperación de terrenos anteriormente inundados siguen formando parte de un proceso que continuará durante años.
Recuperar territorio no significa recuperar toda la población
El 88% tampoco quiere decir que la población de salmón haya vuelto al 88% de sus niveles históricos. El estudio mide la recolonización geográfica, es decir, cuánto del territorio donde se sabía que existían antiguamente volvió a ser utilizado por los peces.
Esa diferencia es central. Los investigadores todavía necesitan seguir varias generaciones para determinar si esos salmones logran reproducirse con éxito y sostener poblaciones estables en los sectores recuperados.