Jim Bakker, uno de los telepredicadores más conocidos de Estados Unidos durante la década de 1980 y también cuestionado por estafas y escándalos sexuales, murió a los 86 años. La causa de fallecimiento no fue informada.
De predicar por TV ante millones de personas y administrar el parque temático Heritage USA, el auge y la caída de uno de los hombres más polémicos de Estados Unidos.
Jim Bakker, uno de los telepredicadores más conocidos de Estados Unidos durante la década de 1980 y también cuestionado por estafas y escándalos sexuales, murió a los 86 años. La causa de fallecimiento no fue informada.
Bakker alcanzó una enorme popularidad junto a su primera esposa, Tammy Faye, gracias a “The PTL Club”, un programa religioso que llegó a tener millones de espectadores. PTL correspondía a las expresiones “Praise the Lord” y “People That Love”.
Desde allí construyó un verdadero imperio mediático y religioso que incluyó Heritage USA, un gigantesco parque temático y complejo turístico cristiano en Carolina del Sur. Un recordado capítulo de "Los Simpson", emitido en 2001, hizo una parodia con "Venerilandia", en homenaje a la fallecida Maude Flanders.
En su momento de mayor expansión, el ministerio de Bakker llegó a recaudar alrededor de 129 millones de dólares anuales y el programa alcanzó una audiencia estimada en 13 millones de personas. El proyecto se sostenía en buena medida mediante donaciones y la venta de membresías que prometían a sus compradores estadías anuales en el complejo.
Pero aquel imperio comenzó a derrumbarse en 1987, cuando salió a la luz un encuentro sexual que Bakker había mantenido años antes con Jessica Hahn, entonces secretaria de una iglesia. Hahn sostuvo que había sido sometida sin su consentimiento.
Para evitar que el episodio se hiciera público, Bakker autorizó el pago de 265.000 dólares provenientes de fondos del ministerio como parte de un acuerdo destinado a mantener el asunto en secreto. La revelación provocó su renuncia al frente de PTL y abrió una investigación mucho más amplia sobre las finanzas de la organización.
La investigación financiera descubrió que PTL había vendido una cantidad de membresías muy superior a la capacidad disponible en Heritage USA. Los compradores pagaban unos 1.000 dólares por las denominadas “lifetime partnerships”, que prometían estadías de tres noches al año durante toda la vida.
Según la investigación del Servicio de Inspección Postal de Estados Unidos, entre 1984 y 1987 Bakker vendió 159.903 de esas membresías, pese a que originalmente había planteado un límite de 25.000. El esquema permitió recaudar más de 400 millones de dólares.
Los investigadores también determinaron que millones de dólares fueron desviados para sostener el elevado nivel de vida de Bakker y su entorno. La Justicia estableció que parte del dinero se utilizó para adquirir propiedades, vehículos y otros bienes de lujo.
En octubre de 1989, un jurado federal declaró culpable a Bakker de 24 cargos de fraude postal, fraude electrónico y conspiración. El juez Robert Potter lo condenó inicialmente a 45 años de prisión y a pagar una multa de 500.000 dólares. La pena posteriormente fue reducida y Bakker recuperó la libertad condicional en 1994, después de pasar aproximadamente cuatro años y medio en prisión.
Tammy Faye acompañó a Bakker durante buena parte del proceso judicial y continuó defendiendo públicamente a su entonces esposo. Sin embargo, mientras él permanecía en prisión, la pareja se divorció en 1992.
Faye nunca fue acusada por los delitos que llevaron a la condena de Bakker. Su imagen pública también quedó estrechamente vinculada a la historia de PTL, aunque posteriormente desarrolló su propia trayectoria televisiva. Murió de cáncer en 2007.
Bakker, por su parte, se casó nuevamente en 1998 con Lori Bakker y comenzó una nueva etapa de su vida. En una entrevista con CNN en 2000 resumió su situación de entonces: “He tenido una segunda oportunidad en la vida. Y tengo una esposa maravillosa que me ama”.
En 2003, ambos iniciaron un nuevo ministerio televisivo que con el tiempo se transformó en “The Jim Bakker Show”. El predicador abandonó públicamente algunas de las posiciones que había defendido durante el auge de su imperio y escribió un libro titulado Me equivoqué.
Sin embargo, su regreso a la televisión tampoco estuvo exento de controversias.
En 2020, Bakker volvió a quedar en el centro de una disputa judicial después de promocionar en su programa un producto denominado Silver Solution, una solución de plata coloidal que fue presentada de manera engañosa como una posible prevención o tratamiento contra el Covid-19.
La Fiscalía General de Misuri y la Comisión Federal de Comercio (FTC) iniciaron acciones legales contra Bakker. El conflicto terminó en 2021 con un acuerdo que le impidió comercializar el producto como tratamiento médico y contempló el reembolso de dinero a consumidores afectados.
Durante sus últimos años, Bakker también mantuvo una fuerte presencia en sectores del evangelicalismo estadounidense y manifestó su respaldo a Donald Trump.
En 2017, por ejemplo, afirmó que los cristianos iniciarían una guerra civil si el entonces presidente era sometido a un juicio político. Trump finalmente fue sometido a impeachment en dos oportunidades, aunque no fue destituido en ninguno de los dos procesos.