20 de mayo de 2016 - 00:00

Lavaderos de autos y constructores, complicados

En un contexto de caída generalizada, quienes se dedican a limpiar vehículos registran una baja del 80% mientras que la lluvia también impide trabajar en las obras.

Claramente, las lluvias han sido una traba muy importante en el negocio de lavados de autos. También para las empresas constructoras y obreros de la construcción; muchos de ellos cuentapropistas.

De hecho, desde LavaJet - Lavado, aseveraron que directamente no están trabajando desde que comenzó y no paró de llover.

Washmax es otra empresa que sufre las consecuencias de las inclemencias climáticas. En este caso en particular, la empresa no sólo tiene lavaderos en las estaciones de servicio YPF sino que además tienen lavado móvil ecológico que funciona en las playas de los supermercados y shoppings de Mendoza.

Claudio Quiroga, titular de la marca, contó que el trabajo ya venía en baja y que la lluvia terminó por rematar la caída. Expresó: "Casi no hacemos nada, es terrible. Además, al tener que hacer relevo y suspender personal muchos deciden irse. El problema es que hay quienes trabajan a porcentaje. Por ende, ante la caída de las ventas deciden migrar y hacer otra cosa hasta que vean que al negocio le vaya mejor y puedan hacer más dinero”.

En números, dijo Quiroga que la baja desde que empezó la lluvia ha sido del 80%. “El 20% restante, son interiores o taxis, que tienen que hacer el mantenimiento del automóvil”, expresó el propietario de esta empresa que cuenta con 9 franquicias en Mendoza.

Para no cerrar e impulsar las bajas ventas el empresario contó que la estrategia ha sido usar cupones de descuento, en Clickon, Agrupate, Groupon, entre otros. “Con esas promociones nos aseguramos un flujo de ventas y con eso mantenemos el negocio y los pocos empleados, ya que nos aseguramos el cliente y el dinero. Las cuponeras a nosotros nos han ayudado muchísimo, no sólo por las lluvias sino también por las bajas ventas que vienen desde comienzos de año”, explicó Quiroga.

“Los clientes nos cayeron muchísimo, entre 70% y 80%”, indicó Fernando, encargado de AutoLub Mendoza. Para este empleado el poco movimiento que tienen está basado en servicios tales como aspirar o limpiar el tapizado; “no mucho más”.

Además, según Fernando, la situación está tan difícil de manejar que están negociando con los proveedores los pagos hasta que la situación se normalice y deje de llover y tengan efectivo en caja. “Indudablemente, se alarga la cadena de pago”, remarcó.

En tanto, el rubro de la construcción también se ha visto afectado por el mal clima en Mendoza. Sucede que las obras que están en la primera etapa y no cuenten con techo directamente deben paralizarse durante los días de lluvia. Mientras que, las que están bajo techo, continúan con la tarea pero, en palabras del presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, lo hacen con dilaciones y bajas generales de la productividad.

“Hoy el sector está parado en líneas generales pero lo cierto es que los días de lluvia nos complican bastante”, aseguró Sanchís. El dirigente agregó que los obreros que están bajo convenio saben que si un día de lluvia deben volver a casa porque no pueden trabajar, se contempla el pago del 20% del día. Sin embargo, cuando pasan muchos días así, el salario final de los trabajadores se resiente fuertemente.

El sector de la construcción, se sabe, es uno de los más informales y quienes se dedican por su cuenta a esta actividad también están teniendo problemas de efectivo debido a las dificultades para avanzar.

LAS MAS LEIDAS