4 de junio de 2018 - 00:00

Las netbooks iban a hogares donde era impensado comprarlas - Por Graciela Bertancud

Contar con estos equipos beneficiaba no sólo a los alumnos sino también a toda la familia.

Si me preguntan acerca de la entrega de netbooks a los alumnos y la continuidad del Plan Conectar Igualdad, pienso que fue un programa de gran inclusión tecnológica, pero faltó, justamente, dar un paso más allá de la dotación, o una segunda etapa (a pesar de que con los avances tecnológicos las etapas serían infinitas). En una primera instancia con el plan se equipó y experimentó; pero no se llegó al aprovechamiento y la aplicación organizada de las netbooks en los procesos de enseñanza-aprendizaje, estos han sido, por lo menos, los estadios transitados en nuestra propia experiencia.

Defiendo la entrega de netbooks porque para la alfabetización digital es importante que tanto el alumno como así también el docente tengan su equipo propio; porque, aunque puede surtir efecto, no es bueno que trabajemos siempre con un cuaderno prestado, es necesario que cada persona cuente con sus elementos. Cuando el docente y el alumno las tienen a su disposición todo el tiempo y, lo que es mejor aún, las tienen en sus casas, es cuando más se experimenta y se aprende. Estas netbooks llegaron a hogares donde era impensado comprarlas por iniciativa propia. Contar con esta tecnología no solo beneficiaba al que la recibía, sino también a toda la familia, pues las usaban los hermanos, la madre, el padre para hacer presupuestos de trabajo y hasta la abuelita  para hacer trámites de Anses. Y acá vale la pena detenerse en el concepto de ciudadanía digital, es muy importante formar a este ciudadano que debe interactuar digitalmente y, con este programa, se le dio inclusión, aunque escasa formación. Por eso es necesario que desde las escuelas tomemos conciencia de que estamos formando también a este ciudadano y que lo debemos hacer de forma consciente y comprometida; es en la escuela donde se debe tener a disposición y utilizar este tipo de tecnología en pos de una ciudadanía más activa y comprometida.

Para los docentes significó un gran aprendizaje; las netbooks fueron muy bien recibidas y utilizadas. Faltó tiempo y más generaciones con computadora portátil para demostrar lo que son capaces de hacer. Como prueba de su impacto, puedo contar que la Fundación que presido organiza desde hace siete años un encuentro de docentes que utilizan tecnología en el aula, allí hemos visto grandes docentes, excelentes proyectos y muchas oportunidades de aprendizaje.

Hoy vemos que las áreas de programación y robótica comienzan a ganar espacio en las currículas escolares, pero para su aprendizaje se requiere de la utilización de netbook o notebook, dadas sus características, tipo de lenguaje, requerimientos técnicos y la comodidad de ver con claridad el código de programación. (Como una alternativa podríamos utilizar el celular que es una gran herramienta para aprender y profundizar conocimientos, pero por su tamaño no es muy cómodo para trabajar programación.) Si queremos fomentar estas áreas, tenemos que brindar las herramientas apropiadas, al menos dotar a los bachilleres con Orientación en Informática.

Si la realidad económica no permite el sostenimiento de este proyecto, deberíamos disminuir las expectativas con relación a que los alumnos aprendan a programar y diseñar robótica; porque si bien se ha dicho de equipar a las escuelas, tenemos que hacer un análisis de qué forma y con qué se haría ese equipamiento, considerando temas sensibles como la conectividad, la seguridad, el mantenimiento de los equipos y el sostenimiento de la propuesta en el tiempo.

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