Las langostas gigantes generan susto y simpatía en los mendocinos
Las tucuras, que pueden tener hasta 15 centímetros, llegan algunos veranos desde el norte del país.
Las langostas gigantes generan susto y simpatía en los mendocinos
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Langostas gigantes aparecen en varios puntos de Mendoza y la gente no deja de mirarlas con sorpresa y, por qué no, con algo de temor. Ellas simplemente están posadas acá o allá con total impunidad, ajenas a lo que generan, hermosas con sus colores claros y sus fuertes patas con manchas. Miran hasta con cierto desdén con sus grandes ojos negros los flashes que les regalan su minuto de fama.
Y lo más sorprendente es que aparecen en zonas urbanas como si se tratase del patio de su casa, se adaptan al lugar y pareciera que las personas no las espantan.
La rutina de más de un transeúnte de la Ciudad, enfrascado en sus pensamientos, se ha visto interrumpida al igual que ellos, por la presencia de "semejante bicho".
"Iba caminando frente al edificio del Municipalidad de Capital, en calle 9 de Julio, y me paré porque vi una langosta muy grande, tenía más o menos 15 centímetros", contó Joaquín a Los Andes. Como no puede ser de otra manera en la era digital, sacó su teléfono para tomar una foto. "No me asusté porque no les tengo miedo pero no podía creer el tamaño, y ella tampoco se asustó", agregó y comentó que en ese momento pasó un chico que se detuvo y también hizo un comentario de sorpresa. Después vio otra en su casa de Luján.
Ángel tuvo su propio encuentro en calle Montevideo pasando España, en Ciudad. "Estaba en la rama de un árbol cortado, me pareció bastante grande, más de lo habitual que he visto en Mendoza, y pensé que habría venido en algún camión de otra provincia", aventuró.
Turistas del Norte
Lo cierto es que efectivamente se trata de un insecto que no es oriundo de la Provincia sino de la zona chaqueña. Llega a la Provincia cuando puede, en años en que las condiciones climáticas y meteorológicas quieren sacarla a pasear hasta estas latitudes.
Es en esos años que aparece para sorprender a los mendocinos con su "gigante" presencia.
Se la conoce como tucura o langosta quebrachera, aunque su nombre y apellido (denominación científica) es Tropidacris collari.
"Los años más calurosos y lluviosos expande el área de distribución que tiene y llegan hasta Mendoza", explicó Sergio Roig, entomólogo y director del Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas (Iadiza) del Conicet.
“Son buenos voladores, entonces si corre un viento y están volando se trasladan”, detalló. Aparecen con las altas temperaturas por eso es común verlas entre noviembre y marzo.
"Tiene un vuelo corto, cuando la ves volar parece un pajarito", dijo Ana Scollo, profesora de Biología y encargada de las colecciones entomológicas científicas del Iadiza.
Comentó que los primeros registros que se tienen en la provincia de su presencia, datan del 4 de enero de 1982, aunque no descartan que haya llegado antes. "Son bichas oportunistas y pueden ir comiendo lo que el medio ha aprovisionado", dijo Roig.
Explicó que aunque no es su hábitat, su subsistencia se ve beneficiada por el hecho de ser polífagos, es decir que pueden adaptarse a los alimentos disponibles, aunque son arbóreas.
En el invierno mueren, pero siempre puede suceder que llegue otra temporada que las traiga de visita.
En 2016 ya se había registrado una situación similar en varios departamentos. Se ha advertido su presencia en Luján, Maipú, Ciudad y Godoy Cruz.
Sin riesgo
Los especialistas destacan que a diferencia de otros tipos, esta especie no resulta peligrosa para los cultivos debido a que no forma mangas o grandes grupos sino que sus hábitos son solitarios. Por ello, si se alimentan no producen grandes daños.
En las zonas urbanas comen lo que encuentran y para ello tienen un buen menú a disposición en los jardines, en los que tampoco hacen daño.
Por otra parte, tampoco producirían enfermedades, tal cual destacó la veterinaria Belén Rodríguez del Departamento de Enfermedades Zoonóticas y Vectoriales.
Por ello llaman a no matarlas. Ante el temor por el desconocimiento es lo que hacen muchos. De hecho Scollo comentó que ya le han llevado dos, para que las estudien y saber si son peligrosas.
"Cada tanto tenemos visitas, es normal, no hacen nada. Son una máquina de comer plantas, nada más. Pero no hay que horrorizarse porque no se van a quedar en forma permanente", detalló Roig.
Insectos a los que les gusta“pasear”
Es originaria de la zona chaqueña, con presencia incluso en la Rioja y norte de San Luis.
Pero el viento y el clima la ayudan a llegar lejos aunque su vuelo sea corto. Esta temporada se ha notificado su presencia, no con menos sorpresa que en Mendoza, en otras provincias.
Se ha visto en Córdoba y Rosario, aunque también más cerca de su zona como Tucumán o Santiago del Estero.