La presente nota es en respuesta a lo escrito
por Gustavo Marón, el 2/11/17 llamada "La posverdad
de la polilla", publicada en diario Los Andes.
La presente nota es en respuesta a lo escrito
por Gustavo Marón, el 2/11/17 llamada "La posverdad
de la polilla", publicada en diario Los Andes.
Cuando Perón nos decía que la única verdad es la realidad, refiriéndose a las mentiras emotivas (posverdad) que los medios ya estaban acostumbrados a sembrar, nos advertía acerca de creer en lo real, en lo que se pueda demostrar, corroborar con hechos.
El señor Gustavo Marón cree ser dueño de la verdad verdadera. Supone que él ve la verdad y los sancarlinos vemos una verdad falsa, verdad emotiva, o posverdad.
Por supuesto que no es la primera vez que los sancarlinos somos atacados por "expertos dueño de la verdad". Ahora es este señor de apellido Marón quien nos trata de ingenuos y de ambientalistas radicalizados, dejándonos en el eslabón inferior de los que sólo pueden alcanzar una posverdad, o una mentira emotiva.
Años atrás cuando en San Carlos nos oponíamos a la minería bajo los métodos que querían aplicar (que han aplicado en Jáchal, por ejemplo), otros "expertos dueños de la verdad" nos trataban de indios, atrasados, que no queríamos progreso.
Hace menos tiempo, cuando otra vez salimos a las calles a reclamar para que no se rematara ilegalmente la zona de La Remonta, sufrimos nuevamente los agravios de estos "genios" del progreso, que se creen superiores porque ven" verdades que los atrasados no vemos".
Pero le tengo una mala noticia: le pusieron frente a sus ojos una posrealidad. Su verdad verdadera está siendo comparada por él con una realidad que no existe, tal vez una realidad emotiva, tal vez una realidad donde alguien "le plantó" la prueba, o donde le están escondiendo algunos elementos de juicio.
Lo digo porque en su posrealidad no aparecen algunos elementos reales, de cosas que sí ocurrieron, que se pueden demostrar y que quizás sus ojos de experto no le permitan ver:
- El miércoles 25 de octubre, en la Sociedad Rural de San Carlos se reunieron: directivos de Iscamen, representantes de productores (Sociedad Rural), directores de la Municipalidad de San Carlos y concejales oficialistas. Allí, se comprometieron "de palabra" a no utilizar aviones, y que al otro día (jueves 26 de octubre), los productores iban a tener los productos en forma gratuita para "aplicar en forma terrestre".
- La ordenanza que sancionamos por unanimidad los "ingenuos" concejales sancarlinos, lo que hizo fue poner en papeles firmados lo que se había acordado de palabra y resguardar a la población sancarlina, ante las dudas que teníamos por la falta de papeles firmados por parte de los verdaderos responsables: Senasa e Iscamen.
- Tanto el miércoles 25 de octubre como el jueves 26 los responsables de Iscamen aseguraron "de palabra" que en el avión (que se iba a usar en otros departamentos) sólo se iba a usar Basillus, y no Coragen. El jueves 26, mientras en San Carlos aprobábamos la Ordenanza, porque desconfiábamos de los dichos sólo "en palabras", a 100 km firmaban un acta por la que aceptaban aplicar en forma aérea Basillus y Coragen (entiéndase que acá en San Carlos nos estaban mintiendo en la cara… claro, somos unos "ingenuos").
- La ordenanza prohíbe las aplicaciones aéreas de agroquímicos, no prohíbe combatir la polilla. En el Concejo Deliberante de San Carlos hace rato que algunos concejales venimos defendiendo la producción, por ejemplo, ante el abandono que el Gobernador ha hecho dejándonos sin lucha antigranizo, o ante el impuestazo de Macri.
- En la nota el autor menciona muchos aspectos técnicos, de los productos y del avión, y sobre esos "hechos" anuncia su verdad. Los "ingenuos" pedimos que esos datos se pongan en un papel con firma de algún responsable, para poder ser un hecho real, sobre el cual construir verdad.
- San Carlos no va a ser un nicho para que la polilla viva feliz y de ahí se propague a otros oasis (como dice Marón), porque en San Carlos se va a curar de modo terrestre. Sí quizás se convierta en un nicho para generar políticos que defiendan de verdad a su pueblo, que no se dejen pasar por encima y que exijan a los verdaderos responsables: Provincia y Nación.
- Hay otro elemento de la realidad, de las cosas que de verdad pasaron, que don Marón tampoco ve, porque está viendo su posrealidad. En Mendoza existe una Ley de Ambiente, y una Ley de Ordenamiento Territorial. La primera exige Estudios de Impacto Ambiental ante alguna nueva actividad, y la segunda, da a los municipios el poder sobre nuestro territorio. Lo que hemos hecho "los ingenuos" sancarlinos, es exigir que se cumpla la Ley.
Entendemos que al Gobernador y sus súbditos no les guste, pero la Ley está escrita, es real de verdad, y hay que cumplirla.
Los sancarlinos somos reales y queremos ejercer los derechos que tenemos. Si se hubiera actuado bien, con tiempo, informando, consultando, quizás nos hubiéramos entendido mejor.
Que quede claro: no somos enemigos de los productores ni nos oponemos por oponernos. Nos oponemos porque ningún responsable (Provincia y Nación) hizo las cosas bien. A los empujones, pasándonos por arriba, creemos que nada se construye.
Los atrasados ya estamos acostumbrados a posperiodistas que difunden sus posverdades basados en posrealidades.
También conocemos a los posfuncionarios que mienten descaradamente.
Por eso, sólo pedimos que lo que se dice se ponga por escrito. Por eso, cuando creemos ver algo de verdad, también la ponemos por escrito (ordenanza).
El dueño de la verdad, Marón, termina diciendo que "dejamos indefenso a San Carlos" y que somos los "aliados a la polilla".
La verdad basada en los hechos, nos muestra que los sancarlinos somos aliados de los sancarlinos y que, por ahora, somos los únicos que tenemos una defensa.
Las opiniones vertidas en este espacio no necesariamente coinciden con la línea editorial de Los Andes.