La situación del agro complica a otras ramas industriales

Desde la UCIM destacaron que la mala campaña del sector ha resentido otras actividades como el comercio y los servicios. El Sur y el Valle de Uco son las zonas más afectadas.

Convocados por la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (Ucim), unas 35 cámaras empresariales y territoriales se reunieron con el fin de analizar el actual contexto regional y estimaron un  resultado “poco alentador”. Tras la reunión, aseguraron que cayó la actividad agroindustrial, lo que impactó en la industria local y que trajo como consecuencia la retracción en el comercio y los servicios.

Entre los datos expuestos, afirmaron que la disminución de la actividad ronda el 40% en el agro y la industria, en tanto, es mayor al  10% en el comercio y los servicios. En algunos rubros hay una pérdida en la creación de empleo y en otros hay un marcado desempleo.

Así, desde las principales actividades de la economía local analizaron números que los dejan en una posición de “importante preocupación”. Sostuvieron que esto afecta a todos los eslabones de la cadena, en sus distintos rubros, con marcadas afectaciones en las zonas del Sur y el Valle de Uco, en comparación con otras regiones de la provincia.

Tras la reunión cumbre, el presidente de la Ucim, Daniel Ariosto, sostuvo que las economías regionales están en un mal momento y que en las políticas nacionales las están dejando afuera. “La excepción es la Pampa Húmeda con la soja y las oleaginosas. Además falta un plan de gobierno y gestión para hacerle frente a la actual crisis”.

Según explicó un dirigente de la vitivinicultura local, Juan Viciana, hay una retracción del 50%, en promedio, en la recuperación del capital de trabajo. "Los trabajos posteriores a la cosecha están marcando los bajos resultados", dijo Viciana,  miembro del Grupo CREA.  
Para el dirigente esto significa que "luego de la cosecha, los recursos económicos alcanzan hasta la mitad del año".

Viciana explica que el aumento de los costos operativos y la pérdida progresiva de algunos mercados se tradujo en una menor competitividad y menores ventas. Lo que se ha traducido en un aumento de los stocks en las bodegas.

“Hemos perdido algunos mercados internacionales porque somos menos competitivos”, adelanta Viciana, quien además es presidente del Consejo Asesor Regional del INTA.

Señaló también que países como Chile o España entran a mercados que los productores locales no pueden sostener debido al alza creciente de los costos internos. Viciana hace referencia directa a la pérdida de competitividad en uno de los segmentos de precio más importante y de mayor volumen en el comercio mundial de vino, como es el de la botella, que en góndola se comercializa a 5 dólares la botella.

Además de la vitivinicultura, el agro local también está pasando por un período de achicamiento. Esto hace que los sectores de maquinarias e insumos también sientan el impacto. “La fruta de carozo y el olivo sufrieron las inclemencias climáticas. Hay pérdida de materia prima y de mercado desde hace unos años”, explicó Ariosto.

Por su parte, desde el sector industrial, el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), Julio Totero, explicó que en los últimos 18 meses se perdieron mil puestos de trabajo en esta actividad y que es una tendencia que “ha ido en aumento” durante este año.

"Otro dato preocupante -indica Totero- es que la ocupación de la capacidad instalada también ha ido cayendo". En 2012 era del 80%, en 2013 fue del 65% y en el promedio de este año arroja el 53%. 

“Hay una curva descendente y cuando la baja cae por debajo del 50% el grado de retracción es grande. Ya nos estamos ocupando para que el nivel de actividad no caiga más”, aseguró Totero.

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