Hendra Gunawan Syawal se sacó una "selfie" con sus amigos en el viaje de AirAsia y la mandó antes de quedarse sin conexión en el avión.
Hendra Gunawan Syawal se sacó una "selfie" con sus amigos en el viaje de AirAsia y la mandó antes de quedarse sin conexión en el avión.
Iba a pasarlo bien a Signapur, pero no imaginó que minutos después iban a estar todos muertos en el Mar de Java.
Yunita Syawal, la hermana del joven indonesio de 23 años, recibió esa foto de parte de un amigo de él cuando el avión desapareció y recién entonces sospechó que su hermano podría haber estado en la aeronave. Llamó a sus padres y ellos le confirmaron sus sospechas, algo que se convirtió en un profundo dolor cuando, días después, informaron que el avión que viajaba con 162 personas a bordo había caído en el mar de Java. Entre los 37 cuerpos encontrados hasta el momento, está el de Hendra Gunawan Syawal, a quien ya despidieron en un funeral.
"Él siempre me informaba antes de viajar a alguna parte. Pero lo más extraño fue que, cuando hablamos la noche anterior, no mencionó nada sobre de ir a Singapur", le dijo Yunita Syawal al sitio Gulf News.
La joven contó que, con su familia, mantuvieron la esperanza de que Hendra estuviera vivo aún cuando ya se sabía que el avión se había precipitado. "Pero ahora que hemos visto su cuerpo, sabemos con seguridad que murió", dijo.
"Quedó un vacío en mi corazón, pero espero curar con el tiempo", agregó.
Cajas negras
Los equipos que realizan las operaciones en el mar utilizan hidrófonos para localizar las balizas acústicas y dos grabadoras de vuelo, esforzándose por encontrar las cajas negras, cruciales para determinar las causas del accidente.
Las búsquedas efectuadas en las costas de la isla de Borneo se extenderán hacia el este, puesto que las fuertes corrientes podrían haber arrastrado partes del aparato, indicó Supriyadi.
Varios aviones despegaron de Pangkalan Bun, la ciudad con aeropuerto más cercana de donde se encontraron los restos, para continuar la búsqueda desde el aire. Otras embarcaciones pequeñas rastrean la costa cercana tratando de detectar cuerpos que eventualmente podrían haber sido arrastrados hacia la orilla.
"Esperamos que las cajas negras sean encontradas lo antes posible. Si la cola del avión quedó invertida y la puerta de acceso a las cajas negras se encuentra en el fango, tendremos que perforar en el fondo, y eso será algo difícil", explicó Supriyadi.
El jefe del ejército, el general Moeldoko, propuso a las familias de las víctimas llevarlas a la zona del accidente. "Vamos a llevarlas en un barco de la marina al lugar para que puedan dejar flores, esperando que ello apacigue el sentimiento de tristeza y pérdida", declaró.
La prioridad para los equipos de búsqueda, a pedido de las autoridades, es ubicar los cadáveres de las víctimas, algunas de las cuales se encontraban atadas a sus asientos del avión con los cinturones de seguridad.
El domingo de noche, la hija del comandante de a bordo indonesio, Iriyanto, hizo un llamado a través de la televisión rogando a la población que no acuse a su padre: "él es simplemente una víctima y aún no ha sido encontrado. Mi familia está de duelo. Siendo su hija, no puedo aceptar esto. Ningún piloto haría algo malo a sus pasajeros", declaró Angela Anggi Ranastianis a la cadena de televisión TV One.
En su última comunicación, el experimentado piloto había pedido al control aéreo autorización para tomar mayor altura y evitar nubes muy amenazantes, antes de perder el contacto. Las autoridades han abierto una investigación para verificar informaciones segun las cuales el avión tomó un corredor de vuelo no autorizado.