La diosa rubia, que fuera novia de Leonardo Di Caprio, ahora está a punto de casarse (el jueves) con un multimillonario Adi Ezra de su misma nacionalidad: israelí. El asunto es que los noviecitos están armando una boda tan fastuosa que incluye tomas aéreas del casorio.
El problema es que, para que estas tomas pudieran suceder, pidieron al Ministerio de Transporte de Israel que cerrase el espacio aéreo sobre la zona de su mansión. El Ministerio aceptó pero, ante las quejas indignadas de los habitantes decidieron dar marcha atrás.
Así lo contó ayer el Canal 2 de la tv israelí. Primó la cordura y los tortolitos tendrán que contentarse con algún drone. ¡Qué desubique!