Alfredo Cornejo pisó anoche por última vez el Frank Romero Day como gobernador de Mendoza. Al menos durante este mandato, porque nada impide (y tampoco él lo niega) que intente volver a la Casa de Gobierno en 2023. Pero volvamos al presente, no vamos a hacer futurismo desde aquí. La que está terminando es para el Gobernador la Fiesta de la Vendimia más “política” de su gestión. Casi que está en su salsa, porque él es un político más encandilado por las luces tenues del comité partidario que por las que le dan color al escenario majestuoso del Teatro Griego.

