"Se dio algo soñado, toda la gente que vino a verme tenía más fe que yo e hizo que esto sea posible. Yo también tenía fe, pero sabía que era complicado y todas las personas que me vinieron a ver estaban más convencidas que yo de que esto se iba a dar", apuntó, emocionada, Paula "Peque" Pareto, la judoka argentina que consiguió la primera medalla dorada para la delegación nacional en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

