La policía italiana investiga trece transferencias sospechosas a través del banco del Vaticano (llamado Instituto para las Obras de Religión, IOR) que se añaden a otras operaciones judiciales en curso, indicó ayer el periódico Corriere della Sera.
La policía italiana investiga trece transferencias sospechosas a través del banco del Vaticano (llamado Instituto para las Obras de Religión, IOR) que se añaden a otras operaciones judiciales en curso, indicó ayer el periódico Corriere della Sera.
Las transferencias tienen un valor total de un millón de euros y son similares a las transacciones por valor de 23 millones de euros que en 2010 desencadenaron una investigación sobre el banco.
Según el periódico, la investigación ya se encuentra en su fase final y la fiscalía está a punto de llevar ante la justicia al director general del banco, Paolo Cipriani, y su adjunto Massimo Tulli, que dimitieron a principios de esta semana.
La investigación de la fiscalía de Roma develada por la prensa muestra que por algunas de las 19.000 cuentas del banco, que pertenecen tantos a religiosos como a laicos que trabajan en el Vaticano, transitó dinero de origen dudoso.