Juan Riveira: "Se necesita financiamiento para iniciar las labores de invierno”

Asegura que varios productores no tienen dinero para comprar fertilizantes y realizar las tareas de poda. Entiende que hay que empezar a analizar problemas estructurales del sector.

Es productor de frutas para consumo en fresco. Procesa en su establecimiento de Maipú y comercializa preferentemente en el exterior; pero reserva una parte de su tiempo para la actividad gremial empresaria.

Como presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Frutas Frescas de Mendoza, Juan Riveira plantea su particular preocupación por la falta de recursos financieros para hacer frente a los gastos del nuevo ciclo agrícola que ya comienza.

Aunque no desconoce los problemas estructurales del sector, deja entrever que, si no hay buena producción la próxima temporada, resultará poco útil debatir sobre el futuro de la actividad.

-¿Cómo se prepara el sector frutícola para iniciar el nuevo ciclo productivo?

-Estamos en mayo y eso implica que empezó el nuevo ciclo agrícola. Este lunes próximo tenemos que arrancar pero no sabemos cómo ni de qué manera. La gran mayoría de los productores cosechó poco y, muchos, nada. El que cosechó algo tuvo un poco de oxígeno, porque los precios fueron buenos.

Pero fueron buenos porque había muy poca fruta, entonces, ese mejor precio tampoco resolvió el problema. Hay mucha gente que no tiene recursos y acá hay que empezar a trabajar, porque las labores hechas en tiempo y forma cuestan menos y son más eficientes. Ahora si se nos pasa el invierno y tenemos que salir a las apuradas, se hacen mal y son más caras.

-¿Cómo financiar, entonces, el inicio de la nueva campaña?

-La gente que tuvo emergencia, debería saber cuándo va a poder disponer de los recursos provenientes del Fondo Solidario para ponerse en marcha. Si bien es poco dinero, sirve de ayuda para ir ganando tiempo. Eso, mientras se define con qué otros recursos va a poder contar esa gente, que viene de una muy mala cosecha y no tiene otras posibilidades de hacer frente a los costos del nuevo ciclo agrícola.

-¿Qué origen deberían tener esos otros recursos?

-No pensemos en subsidios. No empecemos a darle vueltas por ese lado, porque sabemos que eso es inviable, por ahora. Lo que hay que dar al productor es financiamiento para que pueda empezar a podar, a fertilizar y hacer un buen trabajo de invierno con la esperanza puesta en la próxima cosecha.

Si no se hacen las tareas de invierno como corresponde y en el tiempo oportuno, lo que la gente va a tener asegurado es un nuevo fracaso. Por eso hay que ver cómo se financian. El fruticultor necesita financiamiento para iniciar las labores de invierno.

-La coyuntura, una vez más, se sitúa por encima de las cuestiones estructurales…

-Ya trabajaremos en la Mesa Frutícola para determinar qué cultivos son viables y cuáles no, definir programas de reconversión porque también hay que abordar los temas estructurales. Pero en lo inmediato hay que pensar en cómo ayudar al productor a iniciar la temporada, para que pueda seguir manteniendo la fuente de trabajo, para que no despida personal. Por supuesto, hay explotaciones donde quizás esta misma temporada deba definirse su futuro.

-¿Se refiere a si van a continuar o no en el circuito productivo o en el sector frutícola?

-Hoy por hoy, cada productor tiene que hacer un análisis, tranqueras adentro de su propia realidad. Independientemente de los factores económicos y del tipo de cambio, el productor tiene que definir si su cultivo es viable o no y, por lo tanto, si se justifica el gasto para iniciar la nueva temporada. Si no, empieza a gastar y, cuando está en medio de la temporada, se queda sin plata, cura mal y no ralea. Conclusión: mala cosecha y mal resultado del año.

El productor tiene que hacer esa cuenta hoy. “¿Tengo la plata o no para sacar el año adelante”? Si no la tengo, ni siquiera lo empiezo.

-De hecho se comenta que viene en aumento la erradicación de montes frutales y que muchos se vuelcan al cultivo de vid.

-Es cierto que la gente está en una situación de incertidumbre y cuando hay pérdidas importantes, como ocurrió este año, el productor se encuentra sin saber cómo seguir. Si ve que su cultivo es viable y merece un esfuerzo más, va a seguir. De todos modos, ya se está viendo que la vitivinicultura está teniendo sus problemas también.

Las cosas no están del todo bien en esa actividad. Por eso cuando se habla de la matriz productiva de Mendoza, nosotros insistimos en que la fruta sigue siendo importante. No podemos centrar nuestra matriz agroindustrial en la vitivinicultura porque, cuando se cae la vitivinicultura, bien sabemos los problemas que acarrea. Entonces, hagamos lo posible para que, en los lugares que son aptos para el cultivo de frutales, siga habiendo frutales.

-Eso implica un trabajo estructural que hace al futuro de la actividad y usted plantea las urgencias de esta campaña….

-Tampoco se trata de dejar que los problemas de hoy nos impidan pensar hacia adelante. Quiero decir que hay que buscar la manera, ver de qué forma se encara el problema porque debemos ser conscientes de la importancia que tiene la actividad para la provincia. No miremos solamente a quienes están en el negocio sino la capacidad de la fruticultura de crear valor, de generar empleo y de movilizar una serie de actividades que giran a su alrededor.

Por eso no se trata sólo de analizar si a un productor le conviene o no plantar manzanas o duraznos. La fruticultura fue siempre una alternativa de diversificación de la producción en la provincia de Mendoza y lo sigue siendo.

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