El Papa Juan Pablo II superó el último obstáculo para ser declarado santo y sólo falta la aprobación final del papa Francisco y una fecha para la ceremonia de canonización, que podría ser tan pronto como el 8 de diciembre, dijeron ayer un funcionario del Vaticano y reportes noticiosos.
Los cardenales y obispos miembros de la Congregación para la Causa de los Santos aprobaron ayer el segundo milagro por la intercesión de Juan Pablo II.
Ahora sólo falta que el Papa Francisco promulgue el decreto por el que se reconoce ese milagro que abre las puertas a la canonización de Karol Wojtyla (1920-2005).
Una posible fecha de canonización es el 8 de diciembre, cuando se celebra la festividad católica de la Inmaculada Concepción. Este año coincide que el festejo cae en domingo, que es cuando normalmente se efectúan las ceremonias de canonización.
El Papa polaco había subido el primer escalón de los altares después que fue reconocida la cura inexplicable para la ciencia y los humanos de la monja francesa Marie Simon Pierre Normand, que padecía una forma precoz y agresiva del mal de Parkinson, que fue la enfermedad que llevó a la muerte a Juan Pablo II el 2 de abril de 2005, un mes antes de que cumpliera 85 años.
Por lo que trascendió, el milagro reconocido hoy se trata de la cura milagrosa, gracias a la intercesión de Wojtyla, de una mujer de Costa Rica que había sufrido una seria lesión cerebral. La cura tuvo lugar el mismo día de la beatificación del fallecido Papa en la plaza de San Pedro, el 1 de mayo de 2011.
El funcionario, que habló a condición de guardar el anonimato porque los casos de canonización están cubiertos por secreto pontificio, confirmó los informes publicados por el diario La Stampa de que Juan Pablo II podría ser canonizado junto con el papa Juan XXIII, quien convocó el Concilio Vaticano II pero murió en 1963 antes de que fuera concretado.
"Deberíamos alegrarnos si se confirma", dijo el portavoz de Dziwisz, el reverendo Robert Necek, a la estación de televisión polaca TVN24. "Este es el siguiente y último paso hacia la canonización. Será presentada al papa Francisco y el Papa tomará la decisión que corresponda".
El anuncio del Vaticano "no nos dice exactamente que sea el milagro de Costa Rica, pero hay mucha posibilidad, porque era el milagro que tenía más posibilidades de ser aprobado", afirmó a una radio local monseñor Francisco Ulloa, obispo de Cartago.
Ulloa confirmó que se trata de una mujer de la provincia de Cartago, que medios locales identificaron como Floribeth Mora, quien padecía un aneurisma cerebral que desapareció de forma inexplicable.
"Hoy nos sentimos muy alegres porque realmente Costa Rica va a tener ese privilegio, que más que un privilegio es una gracia de Dios, de que el milagro se realizó aquí en Costa Rica", añadió el obispo. Mora, de 50 años, es vecina del pueblo de Dulce Nombre de Tres Ríos de Cartago, ubicado unos 20 km al oeste de San José, en las faldas del volcán Irazú, donde la noticia causó revuelo, pero la familia rehusó dar declaraciones.