El ex magnate ruso Mijail Jodorkovski dijo ayer, dos días después de su liberación, que permanecerá fuera de Rusia y que no hay lugar para la venganza ni el odio en su relación con el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
El ex magnate ruso Mijail Jodorkovski dijo ayer, dos días después de su liberación, que permanecerá fuera de Rusia y que no hay lugar para la venganza ni el odio en su relación con el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Putin anunció el jueves que indultaba a Jodorkovski, de 50 años, su enemigo jurado, por la enfermedad de Martina Jodorkovskaia, la madre del ex magnate, quien padece un cáncer. El viernes, Jodorkovski salió de la cárcel y viajó a Alemania.
En una rueda de prensa ayer, el ex multimillonario admitió que no se le dio la "opción" sobre su destino final, agradeció a la jefa de gobierno alemana, Angela Merkel, por contribuir a su liberación y afirmó estar en contra del boicot a los Juegos Olímpicos de invierno de Sochi.
"No tenía otra opción", declaró en Berlín el que fuera el hombre más rico de Rusia y que puntualizó que no puede volver a su país debido a una condena civil aún en vigor por un monto de 550 millones de dólares, en el marco de un juicio por evasión fiscal.
El ex multimillonario explicó que solo tuvo claro que se dirigía a Alemania cuando se cerraron las puertas del jet privado que lo sacó de Rusia.
"Yo mismo desconozco aún muchos aspectos de mi liberación", agregó.
Sin embargo, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, afirmó que Jodorkovski "es libre de volver a Rusia".
Por otro lado, Jodorkovski señaló que no tiene intención de inmiscuirse en la política de Rusia.
"La lucha por el poder no es para mí", dijo el ex magnate en la rueda de prensa celebrada en el Museo del Muro de Berlín en el Checkpoint Charlie, simbólico lugar de la Guerra Fría.
Jodorkovski pidió a los gobiernos occidentales que "recuerden que yo no soy el último preso político en Rusia". "Haré todo lo posible para que no quede ninguno".
El ex director ejecutivo y fundador del gigante del petróleo Yukos aseguró que no planea volver al negocio y que no tiene la intención de luchar por la devolución de los activos de su empresa de los que se incautó el Estado Ruso para después ser comprados por la petrolera estatal Rosneft.
Jodorkovski afirmó que Merkel "hizo todo lo posible para que me liberasen", agradeció al ex ministro de Relaciones Exteriores Hans-Dietrich Genscher, que mantuvo negociaciones secretas con Putin, y precisó que se le ha otorgado un visado de un año en Alemania.
Preguntado por su relación con Putin, Jodorkovski indicó que "a mi familia nunca la tocaron" y que, por ello, puede plantearse las relaciones con Putin con un "pragmatismo que no permite cosas poco prácticas como la venganza o el odio".
En lo relativo a los Juegos Olímpicos de Sochi de febrero de 2014, Jodorkovski dijo que un "festival del deporte no se puede estropear", pero estimó que no deberían transformarse en un "festival de Vladimir Putin".
Jodorkovski fue detenido en 2003 y condenado en 2005 a ocho años de cárcel por "estafa y fraude fiscal". Esta pena fue ampliada a 14 años en 2010, al cabo de un segundo juicio por "robo de petróleo y blanqueo" de 23.500 millones de dólares. Finalmente la pena fue reducida a 11 años.
El ex magnate escribió dos cartas a Putin, una corta, formal, solicitando el indulto y otra, más larga y personal, explicó el portavoz del Kremlin, negándose por otra parte a indicar si a Jodorkovski se le habían impuesto condiciones antes de ser liberado.