Los islamistas llamaron a mantener la movilización en Egipto, donde la violencia provocó 25 muertes ayer, "hasta que el presidente sea reintegrado a sus funciones", en un comunicado emitido anoche.
Los islamistas llamaron a mantener la movilización en Egipto, donde la violencia provocó 25 muertes ayer, "hasta que el presidente sea reintegrado a sus funciones", en un comunicado emitido anoche.
"El partido saluda a los millones de egipcios que se movilizaron hoy (por ayer) en todas las provincias de Egipto en enormes manifestaciones pacíficas para expresar su rechazo al brutal golpe de Estado militar y su deseo de ver el retorno del presidente Mohamed Mursi sus funciones constitucionales", indicó el Partido Libertad y Justicia (PLJ).
El PLJ es la rama política de los Hermanos Musulmanes y de su seno surgió Mohamed Mursi, el mandatario derrocado el miércoles por el ejército.
"El partido afirma que se mantendrá, con todos sus miembros y simpatizantes, junto con las multitudes en las plazas de Egipto hasta que el presidente sea reintegrado a sus funciones", señaló, al tiempo que pidió a sus partidarios "respetar el carácter pacífico de las manifestaciones" y "no recurrir a la violencia".
Este llamado se produce en momentos en que la tensión es extrema entre los partidarios y los opositores de Mursi, que protagonizaron en la jornada, en todo el país, sangrientos enfrentamientos.
Las fuerzas de seguridad arrestaron al influyente número dos de los Hermanos Musulmanes, Jairat Al Chater, última de una serie de medidas contra la cofradía, 300 de cuyos miembros tienen orden de arresto y cuyos principales líderes son acusados de "incitación al asesinato de manifestantes".
Por su parte, Mursi sigue detenido por el ejército, que ha nombrado un presidente interino, quien en su primer decreto disolvió la asamblea, dominada por los islamistas.
Ayer, los enfrentamientos entre partidarios y opositores de Mursi, en particular en El Cairo y Alejandría, dejaron 19 muertos y cientos de heridos al margen de las manifestaciones.
Al mismo tiempo, 6 miembros de las fuerzas de seguridad murieron en la inestable península del Sinaí, donde islamistas armados atacaron la gobernación, en la que izaron su bandera.
El ejército egipcio anunció que va a intervenir para separar a los manifestantes cerca de la plaza Tahrir. "Nosotros no tomamos partido. Nuestra misión es proteger la vida de los manifestantes", dijo el coronel Ahmed Ali. "El ejército va a intervenir para separar" a los dos campos, agregó.
Un funcionario de la Salud en la ciudad costera del norte precisó a la agencia que la mayoría de las muertes se debieron a disparos de balas y perdigones.
Según testigos, los bandos se dispararon con armas automáticas, desencadenando el pánico de la gente, mientras se escuchaban los tiroteos y muchos heridos se veían en el suelo.
Los islamistas lanzaron ayer un "viernes del rechazo" al "golpe militar" y del "estado policíaco" que detuvo a muchos dirigentes de los Hermanos Musulmanes, la cofradía de la que surgió el derrocado Mursi, detenido por el ejército.
El bando adverso convocó a manifestaciones en la plaza Tahrir para "defender la revolución del 30 de junio", refiriéndose al día de las mayores manifestaciones contra el presidente depuesto.