Un temporal de nieve, de una virulencia excepcional, paralizaba ayer parte de Oriente Medio, especialmente Jerusalén, afectando a su vez a miles de sirios, refugiados del conflicto en países vecinos.
Un temporal de nieve, de una virulencia excepcional, paralizaba ayer parte de Oriente Medio, especialmente Jerusalén, afectando a su vez a miles de sirios, refugiados del conflicto en países vecinos.
En la Franja de Gaza, las fuertes lluvias obligaron a los habitantes a desplazarse en barcas y miles de personas tuvieron que ser evacuadas de sus casas inundadas, según la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa).