El ejército de Sudán del Sur luchaba ayer contra fuerzas rebeldes por el control de una ciudad clave y contra los últimos focos insurgentes en otra estratégica localidad, en momentos en que la ONU autorizó aumentar sus cascos azules en el país.
El ejército de Sudán del Sur luchaba ayer contra fuerzas rebeldes por el control de una ciudad clave y contra los últimos focos insurgentes en otra estratégica localidad, en momentos en que la ONU autorizó aumentar sus cascos azules en el país.
A raíz del conflicto unos 17.000 civiles habían huido hacia los ya sobrecargados campamentos administrados por la ONU.