El Índice de Precios al Consumo (IPC) chino, principal indicador de la inflación del país, se situó en marzo en el 2,4 por ciento interanual, informó ayer la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS).
El Índice de Precios al Consumo (IPC) chino, principal indicador de la inflación del país, se situó en marzo en el 2,4 por ciento interanual, informó ayer la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS).
El crecimiento de los precios es superior al registrado en febrero (2 por ciento) pero ligeramente inferior al dato anunciado en enero (2,5 por ciento), siempre interanual.
El aumento de la inflación en marzo fue propiciado principalmente por la suba de los precios de los alimentos -representan casi un tercio del IPC en la República Popular-, que crecieron 4,1 por ciento de media.
De hecho, en sólo un año, productos como la fruta fresca o las verduras se encarecieron en China 17,3 y 12,9 por ciento respectivamente, mientras que el precio de la carne de cerdo -uno de los productos más consumidos en el gigante asiático- cayó 6,7 por ciento en los últimos doce meses.
El aumento del nivel de precios en el gigante asiático en los tres primeros meses del año se situó en 2,3 por ciento promedio en comparación con el mismo período del año anterior, una cifra que sigue estando por debajo del límite que Pekín se ha marcado para 2014 -una tasa de inflación inferior a 3,5 por ciento-.
Por zonas, el nivel de precios creció más en las regiones urbanas (2,5 por ciento) que en las rurales (2,1 por ciento).