Unos 400 bomberos batallaban contra un incendio fuera de control en Arizona, que cuadruplicó su tamaño durante la noche del domingo tras matar a 19 efectivos en la peor tragedia para los combatientes del fuego desde los atentados del 11 de setiembre.
El incendio de la colina de Yarnell se cebó con los integrantes de un cuerpo de élite en el que sólo hubo un sobreviviente. Se trata de la peor pérdida para los bomberos desde los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001 y la peor tragedia en un incendio forestal en 80 años.
Recordando a los 340 bomberos que murieron en Nueva York hace 12 años, la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, dijo en conferencia de prensa: “Así como honramos la memoria de los efectivos perdidos ese día cuando ingresaron a las torres en llamas, recordaremos a los valientes hombres” de Yarnell.
Entre el domingo de noche y el domingo de mañana, el incendio cuadruplicó su tamaño y quemó 3.380 hectáreas.