Hombres armados mantenían cercados ayer dos ministerios en Trípoli para reclamar la dimisión del primer ministro, Alí Zeidan, a pesar de la adopción de la controvertida ley que reclamaban y que excluye de la vida política a antiguos colaboradores del régimen del depuesto Muamar Gadafi.
Los diferentes grupos armados, que desde hace varios días rodean los ministerios de Justicia y de Relaciones Exteriores, no se ponen de acuerdo sobre sus nuevas exigencias ni sobre el mantenimiento o no del asedio.
"Estamos decididos a proseguir nuestro movimiento hasta la salida de Alí Zeidan", dijo a la AFP Usama Kaabar, uno de los líderes de la protesta, cercano a los islamistas y candidato al puesto de primer ministro en octubre.
Sin embargo, los milicianos aseguraron el domingo que se retirarían de los alrededores de los dos ministerios tras la adopción por el Congreso General Nacional Libio (CGN, Parlamento) de una ley que excluye de la vida política a antiguos colaboradores del régimen de Muamar Gadafi.
El proyecto, adoptado el domingo por la presión que estos milicianos ejercieron, afecta a varios responsables del país, como el presidente del CGN, Mohamed Al Megaryef, a otros diputados y ministros, pero no a Zeidan, que fue diplomático durante el régimen de Gadafi. Los milicianos, cuya presencia se cifró en varias decenas, se presentan como "Thowars", ex rebeldes que combatieron contra el régimen de Gadafi, y afirman que llegaron desde varias ciudades, especialmente del oeste libio.
Hasta el momento, se desconoce quién mueve los hilos de su movimiento. Los observadores señalan a los islamistas, en el origen de la controvertida ley con la que buscaban excluir a su rival, Mahmud Jibril, el líder de la Alianza de las Fuerzas Nacionales, que ganó las últimas legislativas del 7 de julio.
Jibril colaboró con el régimen de Gadafi durante los últimos años de su mandato antes de unirse en 2011 a la rebelión de la que fue primer ministro, por lo que se vería afectado por esta nueva ley.
Zeidan acusó recientemente, sin dar nombres, a personalidades que perdieron las últimas elecciones, de estar detrás del movimiento de protesta. Hombres armados y vehículos equipados con ametralladoras y cañones antiaéreos seguían cercando los ministerios de Justicia y Relaciones Exteriores el lunes por la tarde, constató un periodista en el lugar.
Varios milicianos anunciaron ante el ministerio de Justicia que levantaban el campamento. "Esperamos que alguien del ministerio llegue" para marcharnos, declaró Dhirar Bayau.