Doscientos años después de enfrentarse en la sangrienta batalla de Waterloo, los europeos celebraron ayer el acontecimiento con ceremonias destinadas a lanzar un mensaje de reconciliación, aunque Francia y Alemania no enviaron a sus dirigentes.
Doscientos años después de enfrentarse en la sangrienta batalla de Waterloo, los europeos celebraron ayer el acontecimiento con ceremonias destinadas a lanzar un mensaje de reconciliación, aunque Francia y Alemania no enviaron a sus dirigentes.
La ceremonia se llevó a cabo con una reconstrucción histórica al pie de la famosa "Colina del León", erigida en el campo de batalla, a la hora exacta en que Napoleón lanzó, hace 200 años, las hostilidades contra los ejércitos anglo-holandeses del duque de Wellington.