El matrimonio gay ya es ley en Inglaterra y Gales, luego de que la reina Isabel II firmara ayer la sanción de la iniciativa aprobada en el Parlamento.
El matrimonio gay ya es ley en Inglaterra y Gales, luego de que la reina Isabel II firmara ayer la sanción de la iniciativa aprobada en el Parlamento.
La Cámara de los Comunes dio su visto bueno en mayo y el lunes pasado fue el turno de los Lores de darle el respaldo al texto que permite el casamiento entre personas del mismo sexo.
Los líderes de los principales partidos, incluyendo al primer ministro David Cameron, apoyaron el proyecto, aunque dieron libertad de acción a sus parlamentarios.
La mayor discusión interna se produjo entre los conservadores, con un importante número de legisladores del ala más tradicional que se opuso e intentó demorar la sanción.
También tuvo críticas de la iglesia anglicana, la más fuerte en Gran Bretaña, que en la ley quedó excluida de celebrar bodas entre personas del mismo sexo.
La normativa alcanzará a Inglaterra y Gales y se espera que los primeros casamientos sean los primeros meses de 2014.
La Asamblea Legislativa de Gales votó en abril en contra de legislar sobre el matrimonio igualitario, mientras que el Parlamento escocés avanza paralelamente con su propia normativa.
La nueva ley permite a las parejas gay casarse en ceremonias civiles y religiosas. Además, permitirá a las parejas que con anterioridad se unieron en alianzas civiles -introducidas en 2005, con derechos y responsabilidades similares al matrimonio- transformar sus relaciones en matrimonio.
Holanda fue el primer país del mundo en reconocer las bodas entre personas del mismo sexo, derecho que luego reconocieron otros Estados europeos como Bélgica, España, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Dinamarca y, recientemente Francia.
Fuera del viejo continente, los pioneros fueron Canadá, Sudáfrica y Argentina, que esta semana celebró los tres años de su sanción.