El gobierno británico aceptó ayer indemnizar a miles de kenianos 60 años después de la violenta represión del levantamiento Mau Mau, una página oscura de la historia colonial británica.
El gobierno británico aceptó ayer indemnizar a miles de kenianos 60 años después de la violenta represión del levantamiento Mau Mau, una página oscura de la historia colonial británica.
En Nairobi, unos 160 ex guerrilleros Mau Mau, algunos muy ancianos, acogieron con emoción y orgullo este anuncio, que podría suscitar más acciones judiciales de ciudadanos de otros dominios del antiguo imperio.
El ministro de Relaciones Exteriores, William Hague, anunció en la Cámara de los Comunes un acuerdo por valor de 19,9 millones de libras (30,8 millones de dólares, 23,5 millones de euros). Sin embargo, una vez pagados los gastos de los abogados, las 5.228 víctimas se repartirán en realidad 13,9 millones de libras, o unas 2.600 libras por persona, según el abogado que defendía el caso, Martin Day.
"El gobierno reconoce que una serie de kenianos fueron sometidos a torturas y otras formas de malos tratos a manos de la administración colonial", declaró Hague ante los diputados.
Durante su intervención, después de una batalla judicial de cuatro años entablada por víctimas y que ahora será abandonada, indicó que el gobierno "lamenta sinceramente que se produjeran estos abusos", sin pedir no obstante una disculpa, que hubiese implicado responsabilidad.
"La tortura y los malos tratos son violaciones aborrecibles de la dignidad humana que condenamos sin reservas", dijo, anunciando que el gobierno pagaría 19,9 millones de libras (30,8 millones de dólares) a 5.228 víctimas defendidas por un bufete de abogados británico.
El ministerio británico de Relaciones Exteriores confirmó el mes pasado que estaba negociando un acuerdo con demandantes que acusaban a las fuerzas imperiales británicas de haber cometido torturas y agresiones sexuales en su contra.
Hasta ahora, el Foreign Office argumentó que el gobierno keniano heredó la responsabilidad de los hechos cometidos durante el período colonial cuando el país accedió a la independencia, en 1963.
"Doy gracias al cielo de que estemos todavía con vida para vivir esto y que seamos indemnizados por las atrocidades que se cometieron", se alegró ante esta agencia en Nairobi Hábil Molo Ogola, de 78 años.
El anciano explicó que después de haber tratado de ayudar a presos Mau Mau a escapar, fue detenido durante tres años y sufrió torturas.
Gitu wa Kahengeri, portavoz de una asociación de veteranos Mau Mau, de casi 90 años, acogió con satisfacción "un gran día".
"El gobierno británico entendió que necesitábamos justicia. Es el comienzo de una reconciliación entre los Mau Mau y el gobierno británico. Es fantástico para nosotros, que luchamos por la independencia", dijo.