4 de agosto de 2018 - 00:00

Golpe a golpe - Por María del Rosario Ramallo

En aquellos versos de Antonio Machado, cantados por Joan Manuel Serrat, el poeta trabajó “golpe a golpe”. ¿Por qué?.

Escuchaba con deleite aquellos versos de Antonio Machado cantados por Joan Manuel Serrat, que decían: "Cuando el jilguero no puede cantar /, cuando el poeta es un peregrino /, cuando de nada nos sirve rezar…/ caminante, no hay camino, se hace camino al andar… / Golpe a golpe, verso a verso…".

Llevada por la musicalidad de poesía y canto, me he preguntado cuál es el valor de ese vocablo 'golpe', repetido varias veces a lo largo de la composición y colocado estratégicamente al final de tan bella canción.

Entonces, munida de un buen diccionario, me entero de la riqueza y diversidad de sentidos que se esconden en el vocablo 'golpe'.

El primer valor es el que indica la "acción de dar con violencia un cuerpo contra otro": "No alcanzó a frenar y sufrió el impacto de un tremendo golpe en la parte trasera del auto". Metafóricamente, 'golpe' puede indicar también una situación de desgracia inesperada: "La muerte de su hermano fue un duro golpe del que aún no se repone". En el orden meteorológico, el vocablo puede señalar la manifestación súbita de un fenómeno climático: "Debe proteger las flores delicadas de los golpes de viento". Otra acepción es la que destaca un movimiento rápido y brusco, como en "un golpe de volante". En el ámbito del delito, un 'golpe' designa un robo o atraco: "Fue grande el botín que se llevaron los ladrones en el golpe a la entidad financiera".

Además de esos valores como palabra aislada, 'golpe' forma una serie de frases que tienen en común la dureza o la rapidez; así, un 'golpe bajo' nombra una acción traicionera y malintencionada con que se pretende dañar a alguien: "Su retiro de la institución fue un golpe bajo para el director".

Un 'golpe de aire' es una ráfaga, un viento fuerte de corta duración: "Tenga cuidado con los golpes de aire". Las temperaturas excesivamente elevadas traen consecuencias negativas para los seres humanos, efectos que se engloban con la denominación 'golpe de calor'; cuando un actor sorprende a su público y le causa una impresión inesperada o una risa súbita, decimos que produjo un 'golpe de efecto'. Cuando se instala un gobierno de facto, esto es, cuando por la actuación violenta y rápida de fuerzas militares, son desplazadas las autoridades existentes y un grupo se adueña del poder, se afirma que se ha producido un 'golpe de Estado'. Si alguien recibe un beneficio inesperado a raíz de un suceso extraordinario y repentino, se dice que ha tenido un 'golpe de suerte' o un 'golpe de fortuna': "La cuantiosa herencia que recibió constituyó un verdadero golpe de suerte". En cambio, será un 'golpe de gracia' el revés que completa la desgracia o la ruina de una persona: "Tremendo accidente fue el golpe de gracia de la seguidilla de infortunios que venía sobrellevando"; la expresión se relaciona con el remate que se da a un animal muy malherido. Si una persona es muy devota y se da en el pecho, con la mano o con el puño, como señal de arrepentimiento por las faltas cometidas, se habla de 'golpe de pecho'. Una tos súbita, un acceso inesperado de tos se nombra como 'golpe de tos'. Cuando de modo rápido se desea apreciar las circunstancias en que se desarrolla un hecho, su aspecto, el panorama general, se habla de 'golpe de vista' o 'de ojo'. A nivel coloquial, una llamada telefónica entre conocidos será un 'golpe (golpecito) de teléfono', expresión que puede sustituirse por 'dar un telefonazo' o, según las distintas regiones hispanohablantes, 'pegar un tubazo'.

Otras locuciones que usamos cotidianamente son:

" 'A golpe de' para indicar "a fuerza de algo": "Logró lo que tiene a golpe de esfuerzo y privaciones"

" 'A golpes' significa "a los porrazos" y "con intermitencias": "Fue avanzando e imponiéndose a golpes".

" 'De golpe' es una locución que indica que algo se lleva a cabo de manera repentina y sin previsión; así, Neruda dice "Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste y te siento lejana"; también, significa "súbitamente, de una vez": "De golpe, una multitud irrumpió en el salón de conferencias". Una variante coloquial es 'de golpe y porrazo'.

Si volvemos al comienzo de la nota, el poeta trabajó 'golpe a golpe': ¿por qué? Porque fue puliendo su obra, cincelándola, verso tras verso, sin prisa pero sin pausa.

Relacionados con 'golpe', encontramos en nuestra lengua una serie de vocablos; además de 'golpear', verbo que indica la acción de dar golpes, hallamos 'golpetear' y 'golpeteo', que designan la misma acción, pero para referirse a golpes poco fuertes y continuos. También podemos usar el sustantivo 'golpiza', para nombrar la serie de golpes que se dan a alguien en forma violenta; asimismo, el sustantivo 'golpismo' y el adjetivo 'golpista', que aluden a la práctica política que busca llegar al poder de un país por medio de un golpe de Estado.

Por último, el refranero aporta lo suyo, para dar, en apretada síntesis, la visión del saber ancestral: "De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo" (en general, solamente se logra la fortuna de modo repentino si proviene de acciones ilícitas); "De un solo golpe, no se derriba un roble" (las obras que son importantes no se destruyen fácilmente; tampoco, las personas moralmente sólidas pueden ser destruidas por una sola acción negativa); "El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna" (la calumnia, a pesar de no ser verdadera, despierta sospechas y mancha de algún modo la reputación del afectado); "A golpe de mar, pecho sereno" (ante la adversidad, es menester conservar la entereza).

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