Decenas de miles de partidarios de Mohamed Mursi se congregaron en el primer viernes del Ramadán frente a una mezquita de El Cairo, exigiendo el regreso de su presidente derrocado por el ejército de Egipto, en un clima de tensión y fuertes incertidumbres.
Con un Corán en la mano y una bandera egipcia en la otra, los manifestantes islamistas, provenientes de diversas regiones del país, criticaron al ejército y reiteraron su lealtad a Mursi, constató la AFP.
Por su parte, los opositores a Mursi organizaron su propia demostración de apoyo al actual gobierno en la capital egipcia.