La muestra “Argentina. El gaucho: tradición, arte y fe”, en honor al papa Francisco, su tierra natal y sus orígenes italianos, quedó inaugurada ayer en “El Braccio di Carlo Magno” (El Brazo de Carlomagno) de la Plaza San Pedro.
La muestra “Argentina. El gaucho: tradición, arte y fe”, en honor al papa Francisco, su tierra natal y sus orígenes italianos, quedó inaugurada ayer en “El Braccio di Carlo Magno” (El Brazo de Carlomagno) de la Plaza San Pedro.
El objetivo de la muestra -compuesta por más de 200 obras, entre fotografías, objetos de arte y piezas de orfebrería en plata y oro- es compartir y exhibir la cultura argentina y sus nexos con la idiosincrasia italiana.
La exhibición gira en torno a los gauchos, nativos evangelizados que cobraron gran importancia en la independencia argentina y que forman parte del folclore y la tradición de nuestro país.
La exposición, única en su tipo, presenta el gran patrimonio artístico de la historia y de las tradiciones del pueblo argentino.
La reseña selecciona obras pertenecientes a coleccionistas argentinos, muchas de ellas que salen del país por primera vez.
Entre los elementos que se exhiben hay pinturas, láminas, fotos antiguas y artísticas, oros, platas, preciosos tejidos antiguos y modernos y documentos históricos.
Una de las partes de la muestra es iconográfica, la segunda se refiere a la cultura material del gaucho, y la tercera está dedicada a la memoria del religioso José Gabriel del Rosario Brochero, más conocido como “el Cura Brochero”, que será beatificado este año.
La muestra se presentará en el Vaticano hasta el 16 de junio, todos los días menos los miércoles, de 10 a 18 y con ingreso gratuito; y luego se trasladará -del 4 de julio al 1 de setiembre- a las Cantinas del Bramante, en la Santa Casa de Loreto.
El director general de Artifex, Paolo Bedeschi, indicó que “la muestra sobre Argentina y el Gaucho, promovida desde hace tiempo, intenta testimoniar, entre otros temas, el prolongado fragmento de historia y de vida que argentinos e italianos recorrieron juntos”. “Nos sentimos felices de dedicar al Santo Padre esta iniciativa de exquisito carácter cultural”, agregó.
La visita más esperada
La muestra sobre el gaucho argentino comenzó a ser preparada hace dos años en tiempo de Benedicto XVI. Son 200 obras que incluyen 70 objetos en plata, ropas de gauchos (ante todo muchos tipos de ponchos), boleadoras y otros objetos.
María Pimentel, de Artifex Argentina, dijo que no sabía si Jorge Bergoglio visitará el Brazo de Carlomagno, en el columnado a la izquierda de la basílica de San Pedro, para ver la exposición. “Para nosotros sería como una bendición”.
Ayer ya estaban en exposición cuatro caballos criollos en fibra de vidrio que fueron traídos desarmados. Uno, curiosamente acompañado por un maniquí vestido de andaluz. Es notoria la ausencia de figuras de las “chinas”, que se pueden ver sólo en las excelentes fotos de Juan Pablo y Javier Pereda, Celine Frers y Daniel Sempé, o en los cuadros de varios autores, entre ellos el que muestra una cautiva llevada a caballo por un indio por el medio de la pampa.
El gaucho sintetiza lo que los argentinos consideran sus virtudes mejores como nación. Nobleza, individualidad, rebeldía, amor por la libertad, la carne asada y el mate que los gauchos chupaban amargo de las bombillas durante todo el día.
Resulta de gran atractivo el excelente cuadro que sirve de ícono gráfico de la exposición y que muestra un “gaucho suramericano”, aunque en realidad es un autorretrato del pintor alemán John Moritz Rugendas (1801-1858), que amaba a los centauros de la pampa y se identificaba con ellos.
En el salón de prensa del lugar se pasa continuamente una filmación del Congreso Eucarístico Internacional de 1934 en Buenos Aires, con muchas imágenes en las que se ve al Legado Pontificio, Eugenio Pacelli, que fue elegido un lustro después Papa Pío XII. En algunos pasajes de la filmación, los que observen bien verán además a un joven militar que se llamaba Juan Domingo Perón y que aparece fugazmente dos veces, cerca del futuro Pío XII y el presidente-general, Agustín P. Justo.
Una pieza muy bella es el cáliz de oro, plata y piedras preciosas utilizado en ese Congreso Eucarístico. ¿Que tiene que ver con los gauchos aquel acontecimiento que fue seguido por el “tout” Buenos Aires y que marcó un momento triunfal de los políticos conservadores, militares y autoridades eclesiásticas, que formaban los pilares del régimen uniformado de Justo, en el cenit de la Década Infame?
Tiene que ver con que la exposición se hace en el Vaticano y se titula “El gaucho, tradición, arte y fe”. Y que una de las tres partes de la muestra está dedicada al cura Brochero y su historia. El siervo de Dios José Gabriel del Rosario Brochero, a quien también llamaban el “cura gaucho”, será beatificado dentro de unos meses.
El curador de la muestra, Roberto Vega Andersen, experto en platería criolla, explicó que “el gaucho en verdad no era un religioso practicante”. Pero el “Martín Fierro” recuerda en sus versos que su fe era profunda cuando pedía: “Vengan santos milagrosos, vengan todos en mi ayuda, que la lengua se me añuda y se me ñubla la vista; pido a mi Dios que me asista en una ocasión tan ruda”.
Los curas gauchos en el siglo XIX, como Brochero, eran los párrocos que recorrían el desierto pampero, bautizaban a los niños y casaban a las parejas para regular las convivencias como Dios manda.
El atractivo de la Pampa
Impresionará mucho a los italianos y a los eclesiásticos y fieles que vengan a la muestra en la plaza de San Pedro, la historia de como se multiplicaron rápidamente en las pampas argentinas los pocos caballos y vacas que los españoles dispersaron cuando la conquista. En las estancias de los jesuitas se criaban los animales para las legendarias misiones que la Compañía de Jesús administraba en Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay.
Entonces los gauchos eran indígenas evangelizados, criollos mestizos de sangre española e india, esclavos negros. Es allí donde nace la aventura del gaucho, su rebeldía, su código de normas y su fe. El gaucho se insertó en las filas de los ejércitos patriotas, luchó por la independencia, hizo historia inolvidable con Güemes en Salta.