18 de abril de 2013 - 23:10

Fracasó proyecto de Obama para controlar armas

El Senado votó en contra de revisar los antecedentes de quienes compran fusiles y pistolas.

El rotundo fracaso en el Congreso del proyecto de ley sobre el control de armas representa un duro golpe para Barack Obama, que había apoyado con todo su peso luego de la masacre de Newtown, sembrando dudas sobre su capacidad para concretar sus ambiciones en su segundo mandato.

El Senado votó en contra a imponer nuevas restricciones y ampliar las revisiones de los antecedentes de quienes quieran comprar un fusil o una pistola.

Con este revés, solamente cinco meses después de su reelección, el balance legislativo del presidente es muy pobre, aparte del acuerdo duramente alcanzado a inicios de enero sobre un incremento de los impuestos a los más ricos. "Cada vez que fracasa, pierde peso político con los miembros del Congreso y la opinión pública, cuando necesita obtener triunfos legislativos en su segundo mandato", subrayó Kareem Crayton, profesor de Ciencias políticas en la universidad de Carolina del Norte.

En una rara explosión de cólera, el presidente calificó el rechazo en el Senado -donde sus aliados demócratas son sin embargo mayoritarios- de la reforma del sistema de control de armas, como "un día vergonzoso para Washington", criticando "al lobby de las armas y a sus aliados".

Luego del ataque con armas de fuego en el que murieron 26 personas en la escuela Sandy Hook de Newtown (Connecticut, noreste) a mediados de diciembre, Obama y su administración se habían comprometido seriamente en la revisión profunda de la reglamentación vigente.

El presidente aseguró que este fracaso no lo detendrá. "Para mí, este es solamente el primer round", declaró, mientras que su portavoz Josh Earnest prometió el jueves que Obama "continuará movilizando" a los estadounidenses sobre el tema, en el que según él, "tiene a la opinión pública consigo". Pero esta votación parece haber confirmado la idea, enraizada desde hace unos veinte años en el Congreso, de que reformar las leyes sobre las armas es un ejercicio de alto riesgo, tenida cuenta del poder del lobby de los fabricantes de las mismas, nucleados en la NRA.

El texto, reducido notablemente en relación a las reformas alentadas por Obama en el marco de Newtown, era visto con grandes posibilidades de ser aprobado. Ahora, aunque el líder demócrata del Senado Harry Reid prometió volver a la carga, el episodio del miércoles podría enfriar el entusiasmo de algunos congresistas preocupados por su reelección.

"Si los senadores temen un castigo de sus electores, podrían estar menos inclinados a apoyar propuestas del presidente en un segundo o tercer intento", explicó Crayton, cuando ya se perfilan las legislativas de medio mandato a fines de 2014.

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