Cansados pero sonrientes, los 7 miembros de la familia francesa, entre ellos 4 niños, secuestrada en febrero en el norte de Camerún por el grupo islamista nigeriano Boko Haram y liberada el viernes, llegaron ayer a París, donde los esperaba le presidente François Hollande.
“Hoy, fue la vida la que ganó”, declaró a la prensa el presidente Hollande que acudió a recibir a los ex rehenes que llegaron a las 6 hora local al aeropuerto de Orly, sur de París, donde esperaban una decena de familiares y unos 60 periodistas. “Las autoridades francesas hicieron su deber, con discreción”, añadió Hollande.