La fecha límite para evacuar las armas químicas más peligrosas de Siria expiró ayer, proceso que se retardó como consecuencia de la guerra, que provocó más de 130.000 muertos en casi tres años. Este conflicto se cobró al menos quince víctimas más el martes en Alepo a causa de disparos de obús, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Por su parte, el gobierno de Damasco señaló que las invitaciones para la conferencia de paz prevista en Ginebra, en enero, no han sido enviadas por "culpa" de la oposición, que aún no designó una delegación. Los beligerantes deben "intensificar" sus esfuerzos para destruir las armas químicas en los plazos acordados por la ONU, dijo el martes en una entrevista exclusiva la jefa de la misión internacional de desarme, Sigrid Kaag.
