Tras dos años y medio en el poder, Ricardo Roselló, presentó su renuncia como gobernador de Puerto Rico, luego del escándalo desatado por su participación y la de funcionarios y asesores en un chat privado en el que se denostaba a rivales políticos, artistas y miembros de la comunidad LGBT.
El gobernador y los 11 principales asesores y miembros del gabinete intercambiaron mensajes profanos, homófobos y misóginos sobre compañeros políticos, miembros de los medios de comunicación, celebridades y otros en un escándalo que muchos llaman "RickyLeaks". Los mensajes se enviaron en diciembre de 2018 y enero de 2019.
Uno de los ofensivos chats involucra al reconocido cantante puertoriqueño, Ricky Martin en donde, Sobrino Vega, hizo referencias vulgares a su sexualidad: “Nada dice opresión patriarcal como Ricky Martin”, escribió.
“Ricky Martin es un machista tan machista que se f**** a los hombres porque las mujeres no están a la altura. Es un patriarcado puro”.
Martin y otros artistas de la isla acudieron a las redes sociales y se manifestaron para condenar al gobierno de Rosselló y pedir su renuncia.
En otro mensaje de chat, Rosselló se refirió a Melissa Mark-Viverito, expresidenta del Consejo de la Ciudad de Nueva York, con la palabra “p***”. Escribió que estaba molesto porque Mark-Viverito había criticado a Tom Pérez, presidente del Comité Nacional Demócrata, por respaldar la estadidad de Puerto Rico.
“Nuestra gente debería salir y defender a Tom y golpear a esa p***”, escribió Rosselló. Por su parte, Mark-Viverito viajó a la isla para unirse a los manifestantes en sus llamadas para que el gobernador renunciara.
“Una persona que usa ese lenguaje en contra de una mujer, sea o no una figura pública, no debe gobernar a Puerto Rico… este tipo de comportamiento es completamente inaceptable”, escribió en Twitter.