“Yo soy tipo más para adentro y me entretenía solo. Prefería seguir jugando en mi casa con dos cosas que salir a jugar con con los amigos. Es más, me retaban para salir a jugar. Creo que de ahí, ese mundo de fantasías me llevó a a encontrarme con el teatro”. Así cuena Quiroga cómo el teatro llegó a su vida, que fue a través de una propuesta de juego con un grupo de amigos. “Empezamos a hacer payasadas y de esas payasadas formamos un elenco de dos y decidimos: vivamos de esto. Una locura. En el año 80 todavía estábamos en la época de de de la dictadura”.
