18 de marzo de 2026 - 12:44

Ni nude ni smokey: el make up en tendencia este otoño 2026 y por qué todas lo quieren probar

Este otoño 2026, la consigna es clara: animarse a jugar con el maquillaje, salir de lo predecible y encontrar un estilo propio.

Cada temporada trae su estética beauty, y este otoño 2026 tiene una que mezcla dos mundos que, a simple vista, parecen opuestos. Se llama golden grunge y ya es furor en redes sociales. Este make up combina la oscuridad descontracturada del estilo grunge con destellos dorados que aportan luz, sofisticación y un giro moderno.

El resultado es un maquillaje con personalidad: ojos intensos pero luminosos, piel natural con efecto “buena cara” y un equilibrio entre lo desprolijo y lo glam. Es una tendencia que no busca la perfección, sino actitud.

¿Por qué está en tendencia este make up?

El grunge clásico, inspirado en los años 90, siempre estuvo asociado a sombras oscuras, delineados corridos y un aire rebelde. Este otoño, esa base se actualiza con el agregado de tonos dorados, cobres y bronces que iluminan la mirada y suavizan el dramatismo.

Primero, porque conecta con el revival noventoso que domina tanto la moda como la belleza. Pero, a diferencia del grunge original, el golden grunge es más usable y adaptable al día a día.

También influye el auge de los maquillajes que no buscan verse “perfectos”. Hoy se valora más lo real, lo espontáneo y lo fácil de lograr en casa. Este estilo permite jugar, difuminar, mezclar texturas y lograr un look impactante sin necesidad de técnicas demasiado complejas.

Además, los tonos dorados favorecen a casi todos los tonos de piel. Aportan luz, calidez y ese efecto glow que sigue siendo tendencia. Combinados con sombras oscuras, generan profundidad sin apagar la mirada.

¿Cómo llevarlo este otoño 2026? La clave está en el equilibrio

  • En los ojos, podés empezar con una base en tonos marrones, gris humo o negro suave. No hace falta que el delineado sea perfecto: de hecho, cuanto más difuminado, mejor. Sobre esa base, sumá sombras doradas o cobrizas en el párpado móvil o en el lagrimal para dar luz.
  • Otra opción es aplicar un delineado oscuro y luego difuminarlo con un poco de sombra dorada encima. El contraste genera ese efecto “desgastado pero luminoso” que define la tendencia.
  • En la piel, lo ideal es mantener un acabado natural. Base liviana, corrector solo donde haga falta y un toque de bronzer para dar calidez. El iluminador puede ser protagonista, pero siempre en tonos dorados o champagne para seguir la misma paleta.
  • En labios, la tendencia apunta a tonos neutros: nude, marrones suaves o incluso bálsamos con un leve brillo. La idea es que no compitan con la intensidad de los ojos.
  • El pelo y el look también acompañan. Este maquillaje se potencia con estilismos relajados, prendas en tonos tierra, cuero o denim, y una estética general más descontracturada.
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