lunes 21 de septiembre de 2020

"El juego de Gerald", una de las películas basada en la obra de Stephen King que te recomendamos.
Espectáculos

“El juego de Gerald” y “1922″: dos thriller de Stephen King para tiritar del susto

Si sos amantes del terror y el suspenso, no podés perderte estos filmes. Ambos disponibles en Netflix, llevan a un viaje por la retorcida mente del escritor.

"El juego de Gerald", una de las películas basada en la obra de Stephen King que te recomendamos.

Después de éxitos como It, El resplandor, Misery y Carrie, entre muchos otros, Stephen King se ha consagrado como el escritor con más adaptaciones llevadas al cine, y aún sigue sumando.

Si hay algo que caracteriza a las obras de King es su capacidad de poner incómodo al lector. La palabra que mejor describe a las historias de este escritor es ‘perturbadora’. En estos casos, los directores intentan mantener la esencia de los relatos y darle ese toque que sólo puede lograr la mente retorcida de King. Con un guion claro y simple, en estas dos películas que te recomendamos: “El juego de Gerald” y “1922″, los realizadores logran su cometido.

Algo que caracteriza a ambas películas es la limitación de espacios. La primera historia transcurre prácticamente en una habitación y la segunda en una granja. Son muy pocos los escenarios, más allá de estos nombrados que conforman el relato.

El juego de Gerald

Con su lanzamiento en 2017 y dirigida por Mike Flanagan, esta película te llevará por un camino perturbador que constantemente te pondrá a prueba. Protagonizada por Carla Gugino y Bruce Greenwood, l thriller te atrapará desde el comienzo y no podrás apartar la vista de la pantalla.

Muchas parejas buscan revivir la pasión probando cosas nuevas y buscando distintas alternativas para hacer juntos. Pero, ¿qué pasaría si viajar un fin de semana para experimentar termina siendo todo lo opuesto a lo planeado?

Gerald y su esposa Jess viajan para compartir tiempo juntos y salvar su matrimonio, pero desde que Gerald tiene la idea de esposar a su mujer a la cama para tener experiencias sexuales innovadoras, todo comienza a marchar mal. El morbo se convierte en un tormento.

Durante la película veremos a Jess transitar por alucinaciones y recuerdos que jamás había confesado a nadie y que la persiguen desde la infancia. Una historia que demuestra cómo los traumas del pasado nos acompañan durante un largo tiempo y, si no la controlamos, nuestra mente es la peor enemiga.

Carla Gugino transmite una sensanción de desesperación en su actuación, simplemente brillante.

Una serie de diálogos entre su marido y ella son la parte más exquisita, donde vemos los peores temores y tormentos de la protagonista. Suspenso y hasta terror en algunas escenas es lo que acompaña a este relato de King hasta el final.

1922

Al parecer, el 2017 fue un gran año para los fanáticos de los thrillers ya que este filme se estrenó el mismo año. Dirigida por Zak Hildith y protagonizada por Thomas Jane, Neal McDonough, Dylan Schmid y Molly Parker, esta historia nos traslada a casi un siglo atrás a una granja en Nebraska.

La historia comienza en un hotel en Omaha, donde Wilfred James cuenta la historia que lo acompaña durante su vida. En 1922, este granjero asesina a su esposa con la complicidad de su propio hijo luego de que ella, que era dueña de la granja en la que viven, quiera venderla para mudarse a la ciudad.

Wilfred, al ver que la única vida que conoce se está alejando de él, toma la decisión de terminar con la de su esposa para poder permanecer en el terreno. Lo que él no sabe es que esto lo atormentará por el resto de su vida.

A partir de allí se desarrollarán una serie de acontecimientos entre él y su hijo que prácticamente lo llevarán a la locura. Un elemento fundamental en esta historia: las ratas. Son ellas quienes recuerdan constantemente al granjero su crimen y funcionan en la historia como el corazón delator.

Durante todo el film veremos cómo el granjero se siente atormentado por el crimen que cometió.

Una cinta clara y concisa, con una composición fotográfica que transmite un clima enfermizo al espectador. No tiene desperdicio; y si bien es menos terrorífica e impactante que “El juego de Gerald”, es un hecho que ambas tienen la marca registrada de Stephen King.