El FMI anunció ayer que no mantiene "contactos" con el gobierno interino de Egipto, en el poder desde la destitución del presidente Mohamed Mursi por el ejército. "No hemos tenido contactos con el gobierno interino", indicó Gerry Rice, portavoz del FMI, añadiendo que los intercambios prosiguen a "nivel técnico" con responsables egipcios. El Fondo estudia desde hace meses una asistencia financiera a Egipto.
El derrocamiento del presidente Mursi ha abierto un nuevo periodo de violencia e inestabilidad en el país dos años después de la caída del régimen de Hosni Mubarak. Después de su nombramiento el martes, el nuevo primer ministro Hazem Beblawi trata de formar un gobierno de transición.
"Seguimos siguiendo de cerca la evolución de la situación y evaluamos la implicación en torno a la actividad del FMI para ayudar a Egipto a enfrentarse a sus graves problemas económicos", indicó el portavoz del Fondo.
A finales de 2012 el FMI y Egipto llegaron a un acuerdo sobre un plan de ayuda de 4.800 millones de dólares pero nunca llegó a aplicarse.