En el Teatro Sportsman de Godoy Cruz se presenta Ciudades Invisibles de Mundos Imaginarios, una obra de teatro para las infancias que ha recorrido escenarios de todo el país desde su estreno en 2019. Nacida como un trabajo académico dentro de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo, esta creación colectiva del grupo Vagavientos Teatro se ha consolidado como una valiosa propuesta que interpela tanto a niños como adultos.
Con creación colectiva y canciones originales interpretadas en vivo, la obra parte de una inspiración libre en el célebre libro Las ciudades invisibles de Ítalo Calvino, pero se transforma en una experiencia teatral única donde la imaginación, el juego y el lenguaje corporal ocupan el centro de la escena. La propuesta escénica es minimalista y combina de manera ingeniosa objetos cotidianos y canciones en vivo para provocar un viaje interior en los espectadores, especialmente niños entre 5 y 14 años, aunque también con guiños para los adultos.
La obra fue creada de forma colectiva por cuatro jóvenes artistas mendocinos: Clara Sevillano, Pablo Cazorla, Álvaro Benavente y Denis Arnáez, quienes no solo interpretaron, sino también escribieron y compusieron la música original. Con el paso de los años y los cambios de residencia de algunos integrantes (dos de ellos viven actualmente en el exterior), el elenco se renovó parcialmente. Hoy, además de Cazorla y Arnáez, actúan Mili Miralles y Josefina Canillas, quienes aportan nuevas miradas e impronta al proyecto sin alterar la esencia creativa original.
A cargo de la producción está Lourdes Aybar, quien en la entrevista que sigue cuenta cómo surgió la obra, sus características y su largo recorrido desde su estreno en 2019.
—¿Cuál es la propuesta de Ciudades Invisibles de Mundos Imaginarios?
—Es una obra que nace en el seno de la facultad de Artes, en la escuela de teatro con un grupo de compañeros. Tres actores y una actriz que tenían que trabajar en base a la obra de Ítalo Calvino, Ciudades Invisibles. Y fue un desarrollo que gustó mucho a todos los profesores. Lo fueron trabajando desde la interpretación, la voz, el cuerpo. Esta obra salió del ámbito de la facultad y se estrenó en 2019. Tuvo un asesoramiento en dirección de Gabriela Senda, lo cual también le dio una mirada muy interesante. Desde el 2019 hasta hoy nunca hemos parado de hacerla. Incluso en la pandemia, porque en la pandemia también hicimos una temporada virtual.
—Han hecho un largo recorrido desde entonces…
—Hemos estado en festivales en Entre Ríos y Tucumán. Estuvimos en varios lugares en el norte, pues también en el sur: en Bariloche, en Lago Puelo, en Rosario. Acá hemos estado en muchos ciclos, en vacaciones e inviernos. Ciudades… fue seleccionada en el año 2019 para la fiesta provincial del teatro.
—¿Y tu rol es el de la producción?
—Soy la productora, sí. La verdad es que es un trabajo que me encanta y sigo disfrutando, porque veo cómo lo disfrutan grandes y chicos. Es una obra con muchos guiños también para para los adultos. La gente grande la pasa muy bien, y jóvenes que la han visto también nos han hecho devoluciones hermosas, porque es una obra que invita a la imaginación y a verla desde la mirada del niño. La invitación a imaginar ciudades con muy pocos elementos, esa para mí es una de las riquezas que tiene la obra: que utiliza objetos cotidianos, como una soga, una tela, y con muy poco logra despertar la imaginación y hacernos viajar por esas diferentes ciudades por las que va atravesando una pequeña emperatriz con tres sirvientes. La emperatriz es exigente y los súbditos sudando la gota gorda. Pero, bueno, cada aventura es un aprendizaje. Es como como un viaje de aprendizaje también, de las emociones, de los vínculos.
—El texto de Calvino es un texto muy poético y apunta más bien a un público adulto. ¿Cómo hicieron para para traducirlo para los niños?
—En principio la obra tiene canciones en vivo, no estilo musical, sino con guitarra acústica. Desde la visión del personaje de la niña que va transitando diferentes ciudades. El lenguaje de la obra, que es muy corporal también, ha sido ya más orientado hacia las infancias. Si bien los adultos la disfrutan un montón, es una obra cuyo segmento de público está entre los 5, 6 y hasta 12, 13, incluso 14 años, porque tiene como varias capas. Por ahí a los más chiquititos los atrae el tema de las canciones, pero hay un argumento que seguir, que es el viaje de esta pequeña emperatriz. Y en relación a la obra de Italo Calvino es como que está inspirada, de hecho hay ciudades dentro de la obra que se llaman igual a las del libro, pero no es textual. Y las canciones también son muy poéticas y el uso de los objetos también, pero está bien orientado hacia la infancia.
—¿Tiene algún guionista o es creación colectiva?
—Es una creación colectiva de este grupo que es el original (Clara Sevillano, Pablo Cazorla, Álvaro Benavente y Denis Arnáez). De hecho, el texto está inscripto a nombre de ellos cuatro. Pero en este momento el elenco tiene a dos integrantes nuevos, porque uno de los actores está en España y otra en México. Así que desde hace unos años nos están acompañando dos nuevas actrices en el elenco.
—¿Quiénes son los actores y actrices nuevos?
—Tenemos a Mili Miralles y a Josefina Canillas. Y están Pablo Cazorla y Denis Arnáez, del grupo original creador de la obra. Incluso las canciones también son de ellos y estaba antes Clara Sevillano y Álvaro Benavente, que son los creadores del texto y de la dramaturgia original.
Ciudades invisibles de mundos imaginarios se puede ver los días 12,13, 16, 18, 19 y 20 de julio a las 18 hs en el Teatro Sportsman, Paso de los Andes 1634, Godoy Cruz. Las entradas se consiguen en https://www.entradaweb.com.ar/evento/74a9172c/step/1