Taylor Swift y Travis Kelce reforzaron la seguridad de su nueva mansión de 5,35 millones de dólares en Bratenahl, Ohio, con la instalación de una alarma que emite advertencias de voz cuando alguien se acerca demasiado a la propiedad.
La pareja instaló un sistema de advertencia por voz en su nueva propiedad frente al lago Erie, en Ohio.
Taylor Swift y Travis Kelce reforzaron la seguridad de su nueva mansión de 5,35 millones de dólares en Bratenahl, Ohio, con la instalación de una alarma que emite advertencias de voz cuando alguien se acerca demasiado a la propiedad.
Según informó Page Six, el sistema está diseñado para disuadir a vecinos y curiosos de ingresar o aproximarse al perímetro de la residencia, ubicada sobre Lake Shore Boulevard, a orillas del lago Erie y a pocos kilómetros de Cleveland Heights, ciudad donde creció el jugador de la NFL.
La finca, adquirida recientemente por la pareja tras su casamiento en julio en el Madison Square Garden de Nueva York, se encuentra en una de las zonas residenciales más exclusivas del noreste de Ohio.
De acuerdo con vecinos consultados por Page Six, la alarma reproduce un mensaje automático cuando una persona se acerca al límite de la propiedad.
“Un vecino se acercó a la casa y recibió una advertencia de voz para que no ingresara al terreno después de aproximarse demasiado”, señaló un residente al medio estadounidense.
Además, un agente inmobiliario de la zona aseguró que Bratenahl cuenta con su propia fuerza policial, aunque la llegada de dos figuras de fama internacional podría derivar en un refuerzo adicional de las medidas de seguridad.
La residencia se encuentra en Bratenahl, un exclusivo municipio situado al este de Cleveland, muy cerca de Cleveland Heights, donde Travis Kelce y su hermano Jason crecieron antes de convertirse en estrellas del fútbol americano.
Los hermanos también comparten un fuerte vínculo con el estado de Ohio por su paso por la Universidad de Cincinnati, donde jugaron para los Bearcats antes de iniciar sus exitosas carreras en la NFL.
La casa de Ohio se incorpora a una de las carteras de propiedades más valiosas del mundo del espectáculo. Taylor Swift posee residencias multimillonarias en cuatro estados de Estados Unidos.
Su primera gran compra fue un ático de tres dormitorios adquirido en 2009 por 1,99 millones de dólares, actualmente valuado en más de 5 millones. También compró una finca de estilo neogriego en Forest Hills, donde, según distintos reportes, reside su madre.
Entre 2011 y 2015 adquirió varias propiedades en Beverly Hills, incluyendo una histórica mansión que perteneció al productor de cine Samuel Goldwyn, comprada por 25 millones de dólares y conservada hasta la actualidad.
En 2013 sumó una emblemática mansión frente al mar en Watch Hill, adquirida por 17,75 millones de dólares, conocida por albergar reuniones y celebraciones privadas.
Swift construyó un amplio complejo residencial en Tribeca mediante la compra de varios departamentos y una casa adosada, con inversiones que superan ampliamente los 47 millones de dólares.
La residencia principal de Travis Kelce continúa siendo una mansión valuada en 6 millones de dólares dentro de una comunidad cerrada en las afueras de Kansas City.
Antes de mudarse allí, vivía en una casa de siete habitaciones en Briarcliff West, adquirida en 2019 por 995.000 dólares.
Además, mantiene vínculos inmobiliarios con Florida a través de un condominio en Orlando, comprado por su madre, Donna Kelce, en 2019 por 355.000 dólares, cuya escritura también incluye a Travis y a Jason Kelce como copropietarios.