Luego de que se hiciera pública la causa judicial en la que está involucrada la cantante Valentina Olguín, la joven se refirió a las acusaciones en su contra. La influencer fue acusada de usar el CUIT fiscal de al menos cinco gobernadores argentinos para importar ropa desde el extranjero.
En un audio, Olguín aseguró que está a disposición de la Justicia para avanzar con la investigación y remarcó que actuó desde el desconocimiento. “No sabía que era algo ilegal o que podía traer consecuencias serias. He pensado o razonado en ese momento qué CUIT podrían tener el domicilio fiscal constituido bien en su cuenta para que no me retengan más los paquetes”, aseguró.
Luego, la joven de 26 años sumó: “pensé al azar en gente que por ahí tenga cargos más expuestos. Realmente fue al azar y no fue intencionado a lo político, sino para facilitar el ingreso de los paquetes y que no los sigan reteniendo”.
Según indica la investigación, Olguín superó el tope de US$3.000 que la Aduana tiene como límite para envíos courier de forma personal. Excediendo este límite, usó los datos fiscales de los gobernadores para recibir en su domicilio indumentaria de una marca estadounidense.
Valentina Olguín
Valentina Olguín es investigada por usar datos personales de varios gobernadores argentinos.
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Después, la cantante dio más detalles del caso. “Esto no era de compras. Yo recibía ropa, que me mandaban marcas de afuera, a modo de colaboración. Es cuando te mandan ropa para que las uses en un video o en fotos”, explicó.
“Como me mandaban todos los meses, usé mi CUIT y después el de mi papá, mamá, hermanas y el de mis íntimas amigas que se los pedía. Pero en un momento empezaron a haber más restricciones de aduana y me empezaron a retener varios paquetes”, relató.
“Buscaba en Google al azar CUITS y las personas que estaban expuestas a estos cargos podían llegar a tener esta condición del domicilio fiscal constituido. Fue mayormente para agilizarme, para tener el look que necesitaba en un video”, se excusó la joven. A su vez, negó rotundamente la existencia de cualquier vínculo preexistente con los gobernadores y el ámbito de la política.
El caso salió a la luz cuando el mandatario de Tucumán, Osvaldo Jaldo, recibió un correo electrónico sobre una compra internacional que no había realizado, a fines de 2024. Ante esta situación, presentó una denuncia que dio comienzo a la investigación a cargo del fiscal Agustín Chit.
Lo curioso fue que a los pocos días se sumaron más gobernadores como víctimas del mismo delito. Se trataba de Axel Kicillof, de Buenos Aires; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Sergio Ziliotto, de La Pampa; y Claudio Poggi, de San Luis.