La reciente solicitud de dadores de sangre para Eduardo Prandi en el Hospital Comunitario de Pinamar generó preocupación entre quienes siguen la vida de su hija, la actriz y conductora Julieta Prandi. El pedido se conoció a través de una publicación en las redes sociales de la modelo.
El comunicado de Julieta
Sin embargo, la propia Julieta aclaró que no se trataba de una emergencia grave, sino de una intervención quirúrgica menor en la piel que requería dadores como parte del procedimiento. “Está bien mi papá. Le tienen que hacer una cirugía, algo de la piel, pobre. No es nada grave ni nada. Pero sí le pidieron dadores y bueno, como viven en Pinamar, viste que es muy poca gente la que vive allá. Pero no tiene nada grave mi papá, por suerte”, explicó en diálogo con Teleshow.
Este episodio ocurre en un contexto personal particular para Prandi, quien transita un presente más sereno junto a su pareja, Emanuel Ortega, luego de atravesar años de exposición mediática y conflictos judiciales con su expareja, Claudio Contardi.
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El mensaje de Julieta Prandi.
La condena a Claudio Contardi
La reciente condena a 19 años de prisión contra Contardi por abuso sexual con acceso carnal agravado significó un fuerte impacto en la vida de la conductora y de su entorno familiar. Tras conocerse la sentencia, Prandi señaló: “Siento que hoy las víctimas de violencia de género, e incluso las familiares de algunas víctimas de femicidio que ya no están, abrazaron esta causa como propia”.
Comenzó el juicio contra Claudio Contardi por abuso sexual agravado a Julieta Prandi
Claudio Contardi y Julieta Prandi.
La familia Prandi también acompañó este proceso. Eduardo, el padre de la conductora, asistió a las audiencias en el Tribunal N° 2 de Campana y relató públicamente el sufrimiento que vivieron durante los años de convivencia de su hija con Contardi.
“Me robaron la vida, cinco años de la vida de mi hija y de mis nietos. A Roquito lo conocí con tres años”, declaró en ese marco, y agregó: “El dolor más grande, y lo dije en la declaración, el robo más grande que tuve en mi vida fue el tiempo que me robaron con mi hija y de mis nietos, es lo peor que me podrían haber hecho”.