Durante años, Sebastián Estevanez fue uno de los galanes más reconocidos de la televisión argentina, con participaciones en ficciones como Amor en custodia, Herencia de amor y Dulce amor. Sin embargo, hace varios años decidió alejarse de las novelas para enfocarse en otra actividad que siempre lo apasionó: la construcción y refacción de viviendas.
A los 55 años, el actor encontró en el rubro inmobiliario una nueva etapa profesional. Aunque no trabaja como albañil ni es arquitecto, se encarga de organizar proyectos, contactar proveedores y coordinar a los profesionales que intervienen en cada obra. En entrevistas recientes, contó cómo desarrolló este camino y reveló que también asesoró a Marley durante la construcción de su casa.
De las telenovelas a la construcción de viviendas
El alejamiento de Estevanez de la ficción no ocurrió de un día para el otro. Después de más de dos décadas frente a las cámaras, comenzó a darle mayor espacio a una actividad que ya formaba parte de su vida desde hacía años. En 2021 había expresado su intención de dedicarse a proyectos personales y pasar más tiempo con su familia, una decisión que terminó consolidándose con su trabajo en el sector inmobiliario.
En una entrevista con la revista ¡Hola! Argentina, en junio de 2025, recordó que su vínculo con las reformas comenzó cuando compró una casa para su madre, la remodeló y luego la vendió. Más adelante hizo lo mismo con una propiedad en Vicente López y comenzó a ayudar a amigos con sus proyectos. Según contó, durante unos veinte años mantuvo esa actividad en paralelo con la actuación.
Cómo organiza las obras y coordina a los profesionales
Estevanez explicó que su función consiste principalmente en reunir a los especialistas necesarios para cada proyecto. Para construir o reformar una vivienda se necesita un equipo que incluya arquitectos, ingenieros, electricistas, plomeros, pintores y albañiles, entre otros trabajadores. Su tarea es encontrar a las personas indicadas, coordinar sus intervenciones y ayudar a que las distintas etapas avancen de manera organizada.
En una entrevista con el programa radial Todo pasa, de Urbana Play, resumió su papel con una comparación vinculada a su antigua profesión: “Es una especie de producción general lo que hago”. También aclaró que no es obrero, aunque aseguró que le gustaría serlo. Su experiencia en el rubro inmobiliario y la red de contactos que construyó con los años le permiten acompañar proyectos desde la planificación hasta la ejecución.
La casa de Marley, uno de los proyectos en los que colaboró
Entre las experiencias que mencionó, Estevanez destacó su participación en la construcción de la casa de Marley. Según explicó, lo asesoró para conseguir materiales, elegir proveedores y conformar los equipos de trabajo. Su intervención estuvo centrada en la organización y la coordinación, más que en realizar personalmente las tareas de obra.
El actor contó que el conductor recurrió a él para avanzar con el proyecto y que se ocupó de ayudarlo a encontrar a los profesionales adecuados. La experiencia también refleja el tipo de trabajo que desarrolla actualmente: acompañar a los propietarios durante el proceso de construcción o reforma y facilitar el contacto con especialistas de distintas áreas.
Por qué decidió alejarse de la actuación
Aunque hoy está enfocado en la construcción, Estevanez reconoció que extraña mucho actuar. Las jornadas extensas de grabación y los tiempos que exige una telenovela hacen difícil combinar ambas actividades. En esta etapa, valora poder organizar sus horarios y estar más presente en la vida cotidiana de sus hijos, algo que buscaba después de tantos años de trabajo en televisión.
De todos modos, no descartó regresar a la ficción si aparece un proyecto especial. En distintas entrevistas manifestó su interés en una posible vuelta de Dulce amor, la novela que protagonizó junto a Carina Zampini. Mientras esa posibilidad permanece abierta, continúa dedicado a los negocios inmobiliarios y a una actividad que, según sus propias palabras, lo acompaña desde mucho antes de dejar las cámaras.