Noelia Marzol presentó imágenes del hogar que comparte con su marido, Ramiro Arias, y sus hijos, Donatello y Alfonsina. Hay ambientes que llamaron especialmente la atención: los dormitorios infantiles y el cuarto de juegos. Lejos de reproducir dos habitaciones idénticas, la decoración propone estilos distintos para cada chico.
Las fotografías difundidas por la actriz y bailarina en 2026 permitieron conocer los espacios luego del trabajo realizado en la casa familiar. Lo documentado es el resultado de la decoración.
La habitación de Donatello, con tractores y una cama casita
El cuarto de Donatello tiene un motivo muy definido: los vehículos rurales. Las paredes incorporan un empapelado con tractores, que establece el tema visual de la habitación sin necesidad de llenar el ambiente de objetos grandes.
El mueble más llamativo es una cama de madera con forma de casita, con techo y baranda. Su diseño crea un espacio contenido y lúdico, mientras los tonos claros de la estructura ayudan a que el dibujo de la pared no domine por completo.
También se observan muebles de madera y zonas destinadas al guardado, una parte fundamental en cualquier dormitorio infantil.
La decoración puede cambiar con los años, pero las soluciones de organización permiten que el ambiente siga funcionando cuando cambian los juguetes o las actividades.
El cuarto de Alfonsina combina flores y cuadros
Para Alfonsina, Marzol eligió una estética distinta, con referencias botánicas y textiles suaves. La habitación incorpora un empapelado delicado con motivos vegetales, además de una cama con varios almohadones y ropa de cama estampada.
Entre los diseños aparecen flores y cuadros en tonos marrones y claros. La mezcla introduce detalles sin perder una paleta general tranquila. Los muebles acompañan esos colores y permiten que el cuarto mantenga una apariencia luminosa.
La diferencia entre los dos dormitorios muestra una decisión concreta: personalizar cada espacio mediante estampas y pequeños accesorios, mientras se conserva una base de materiales naturales y tonalidades neutras en el resto de la vivienda.
El sector de juegos que comparten los hermanos
Además de sus cuartos individuales, Donatello y Alfonsina disponen de un ambiente compartido para jugar. Allí se destaca un empapelado con dibujos de renos, muebles para guardar libros y sectores donde se distribuyen los juguetes.
La separación entre dormir y jugar tiene una ventaja práctica: facilita organizar libros, muñecos y elementos creativos en un lugar pensado específicamente para esas actividades. No implica que los chicos dejen de jugar en sus dormitorios, pero ayuda a darles un destino claro a los objetos de uso frecuente.
En otros sectores de la casa se repite la búsqueda de calidez, con sofás en tonos beige, madera, fibras naturales y una cocina luminosa. Así, los espacios infantiles no quedan desconectados del estilo familiar, aunque sí tienen una identidad propia.