A dos años de su última aparición en la pantalla chica, Mariano Peluffo dio un giro determinante en su carrera profesional. Alejado de los formatos masivos que lo consagraron, el comunicador de 55 años reparte hoy sus jornadas entre la conducción radial por las tardes y el diseño de desarrollos inmobiliarios y obras de construcción.
Su rutina actual tiene como eje fijo la radio en FM La 100, donde lidera la audiencia vespertina con Sarasa. Sin embargo, fuera del estudio, reemplazó los reflectores por los planos, permisos municipales y presupuestos de obra.
Del reciclaje de un PH a emprender en el rubro inmobiliario
El salto al sector inmobiliario comenzó durante la pandemia, cuando adquirió un PH para remodelar junto a un amigo del rubro. El proyecto inicial funcionó como prueba piloto y derivó en la edificación de un inmueble de tres pisos. Actualmente, la firma avanza en la terminación de un edificio en Villa del Parque y en un loteo en Gualeguaychú.
Para Peluffo, esta transformación responde a una lógica operativa y a una necesidad personal. En lugar de diseñar planos, aplica su oficio de productor audiovisual para coordinar proveedores de hormigón, estudios jurídicos y esquemas de diseño como si se tratara de una escenografía. A esto suma la credibilidad acumulada en décadas de aire para articular alianzas. Además, tras sufrir dolencias físicas por el ritmo laboral, decidió priorizar un patrimonio tangible que trascienda su figura y sirva de herencia concreta para sus tres hijas.
Una transición calculada lejos de la pantalla chica
La salida de la televisión no fue fruto del despecho ni del descarte de la industria. El conductor comprende que la dinámica del medio cambió hacia modelos donde las producciones exigen aportes publicitarios propios para ingresar a la grilla. A la vez, reconoce que la pantalla no le permite construir un legado duradero como sí lo hacen los activos de bienes raíces.
Hoy prefiere el ritmo constante de la radio y la solidez del cemento. Con la tranquilidad de no extrañar los estudios de grabación, Mariano Peluffo consolida un modelo donde la producción mediática y la inversión edilicia conviven en perfecto equilibrio.