Guillermo Troncoso estrena la obra El Inglés: "Si el público se va emocionado entonces mi trabajo está hecho"
La obra se presenta en el Teatro Independencia con un unipersonal protagonizado y dirigido por el actor mendocino, que celebra cuatro décadas de trayectoria.
La obra estrena hoy sábado 14 y repite función mañana.
Foto:
Prensa Eugenia Cano.
La obra estrena el 14 y 15 con dos únicas funciones.
El escenario del Teatro Independencia volverá a recibir este fin de semana unaobra emblemática de la dramaturgia argentina. Se trata de “El inglés”, el texto de Juan Carlos Gené que magistralmente logra llevar al escenario Guillermo Troncoso, en el rol de director y con la difícil tarea de encarnar todos los personajes que intervienen en la obra.
Las entradas están disponibles en Entradaweb o en la boletería del teatro.
La propuesta tiene además un carácter especial: coincide con los 40 años de su carrera artística. Actor, director, mimo y titiritero, Troncoso es una de las figuras señeras del teatro local, con más de medio centenar de obras interpretadas y más de 25 espectáculos dirigidos a lo largo de su trayectoria, incluyendo uno de los episodios de la Fiesta de la Vendimia de 2020, durante la pandemia.
La versatilidad anglo-criolla de Troncoso
Con “El inglés”, el artista asume un doble rol: interpreta la obra y también la dirige. Durante cerca de ochenta minutos, el actor encarna distintos personajes para reconstruir un episodio clave de la historia rioplatense. La narración se apoya en la palabra, el trabajo físico y el ritmo escénico, combinando actuación, percusión y música como parte del lenguaje teatral.
Guillermo Troncoso - El inglés
La obra habla de la primera invasión de los ingleses a Buenos Aires, en 1806.
Prensa Eugenia Cano
Sin embargo, semejante puesta no se cargó exclusivamente sobre los hombros de Troncoso. También cuenta con producción general de Paula Ledaca y un equipo técnico integrado por Antonella Magni, Fabián Ortiz, Facundo Villegas, Francisco Salinas y Luciana Martin, quienes participan como asistentes de dirección. Magni y Salinas se desempeñan además como técnicos operadores de sonido, mientras que Villegas está a cargo de la operación de luces. Ortiz y Martin colaboran también como asistentes de escena. La escenografía pertenece a Rodolfo Carmona y los bombos compactos utilizados en la obra fueron construidos por el luthier Martín Parra.
El texto de Gené, estrenado originalmente en 1975 con el rol protagónico de Pepe Soriano y el Cuarteto Zupay, propone una forma particular de abordar la historia. Más que una reconstrucción académica, la obra busca poner en escena las voces, tensiones y decisiones de quienes atravesaron ese momento. Las invasiones inglesas aparecen no como un episodio de manual de secundaria, sino como el inicio de un proceso más social que político, y que terminaría configurando una identidad nacional colectiva.
En la puesta que llega ahora al Independencia, esa mirada se traduce en un relato escénico dinámico, donde el actor se transforma continuamente en narrador y personaje. A través de cambios de voz, ritmo y corporalidad, Troncoso recorre tanto figuras históricas de renombre como otros, personajes anónimos, que participaron de aquellos acontecimientos.
La percusión en vivo y algunos pasajes cantados no solo refrescan el escenario y funcionan como pulsos dramáticos creando atmósferas tensas, sino que sostienen el relato como un latido popular mancomunado.
Cuarenta años de trayectoria
El actor ha desarrollado una carrera extensa dentro y fuera de Mendoza. Participó en producciones teatrales en distintas provincias del país y realizó giras por Ecuador, Brasil, Uruguay y Chile. También representó a Argentina en festivales internacionales en China y Tailandia con espectáculos de teatro de formas animadas.
Su vínculo con la escena mendocina ha sido constante. Además de su trabajo actoral, dirigió espectáculos de gran escala vinculados a Vendimia y a celebraciones departamentales, coordinando elencos numerosos y producciones de gran despliegue.
Más recientemente, participó en la película “Papá al rescate”, coproducción argentino-chilena protagonizada por Benjamín Vicuña, disponible en la plataforma Netflix.
Guillermo Troncoso - El inglés
En la obra el actor interpreta varios personajes.
Prensa Eugenia Cano
Luego del preestreno exclusivo para la prensa, Guillermo Troncoso habló con Los Andes y con la voz aún emocionada contó cómo la obra fue llegando a su vida, del ensayo durante meses y de cómo encuentra un fuerte correlato de aquella historia con la actualidad.
—Sostener un unipersonal donde actuás, dirigís y además pensás la puesta desde afuera debe ser un desafío enorme. ¿Cómo lo resolvés?
—Creo que eso lo he podido resolver con muchos meses de ensayo. Es muchísimo texto y en más de una hora, no paro de hablar. Lo que hicimos fue dividir la obra en momentos. Empezamos a trabajar cada momento por separado y, cuando uno estaba resuelto, pasábamos al siguiente hasta llegar al final. Después se repasa todo. También trabajé mucho para que cada personaje tenga una fisicidad y un tono vocal propios. El proceso fue complicado, pero hay algo que a mí me encanta de la obra: es súper divertida. Trabajo el grotesco criollo y los personajes tienen mucha comicidad en la forma de hablar y en la fisicidad. Muchas veces, en los ensayos, tenía que parar porque yo mismo me reía de lo que estaba haciendo. Era como verme desde afuera.
—Me imagino que estás más relajado después del estreno. ¿Cómo fue ese momento previo, con todos los nervios?
—Sí, porque imaginate lo que es para nosotros un estreno. Siempre están los nervios. Y encima en este caso yo soy también el director, entonces tengo que estar chequeando todo: la iluminación, el sonido, la fonía de los instrumentos musicales, porque trabajo con micrófono. Pero realmente tengo un equipo maravilloso, integrado por estudiantes de la escuela de teatro. Sin ellos hubiera sido mucho más complicado. Y además les ha servido un montón la experiencia de trabajar conmigo. Mientras ensayábamos yo les iba consultando cosas, qué les parecía tal momento o tal decisión. Es una forma de aprender desde el oficio del actor, no desde la teoría. Ver qué pasa con un haz de luz, con un momento interpretativo, con el texto. Ha sido un proceso hermosísimo y riquísimo para todos. Uno en el teatro sigue aprendiendo siempre, aunque lleve muchos años. Con ellos fue algo muy amoroso también. Ahora la obra empieza a carretear sola y los voy a extrañar mucho.
—Se nota que disfrutás mucho la obra.
—Me alegro que se note, porque es así. Lo más importante es el deseo que tuve durante tantos años de poder hacerla. Yo la vi cuando tenía 17 años y cumplir ese sueño de llevarla a escena es una alegría enorme. Además tiene algo muy lindo que es compartir el texto con el público. Es una obra narrada y la narración tiene esa cosa de mirarse a los ojos con el público, de ir contando y llevarlos de la mano por la historia. Muchos me dijeron que les fascinó eso, que durante la narración el espectador se siente dentro de lo que está pasando. Ven los barcos, la tormenta, la lluvia, los personajes que se van acercando, la tensión de la batalla. También me acompaño haciendo los efectos de sonido yo mismo. Y eso no está en la obra original. Todo lo que viste no tiene nada que ver con aquella puesta que yo vi.
Guillermo Troncoso - El inglés
La obra estrena el 14 y 15 con dos únicas funciones.
Prensa Eugenia Cano
—¿Dónde la viste por primera vez?
—La historia es muy linda. Yo empecé a hacer teatro de adolescente, tuve la suerte de caer en un colegio donde lo teníamos como materia y de conocer a una profesora que se convirtió en mi maestra. Cuando en mi casa se enteraron de que yo estaba apasionado con el teatro, mi hermana me dijo: “Tenés que ir a ver una obra que se llama El inglés”. Ella la había, y cuando la obra volvió a Mendoza tuvo tanto éxito que se hizo en el Cine Teatro Gran Rex. Yo tenía 16 o 17 años y fui solo a verla. No tenía plata para una buena entrada, así que la vi desde la mitad de la sala para atrás. Pero la presencia de Pepe Soriano como actor narrador, fue tan impactante para mí que me enamoré de la obra. Después, con los años de estudio, descubrí que esa técnica tenía nombre: juglar. Un actor con una sola vestimenta que, con la voz y la fisicidad, interpreta muchos personajes. Esa forma de actuación me marcó.
—Pero de ahí a aprenderte el texto completo y presentarla hoy ¿Qué pasó en el medio?
—Con el tiempo descubrí que estaba el libro publicado. Me lo compré y me lo aprendí de memoria. Tenía 17 años. Después escuché la grabación de la obra. Para mí El inglés se convirtió en una obra escuela. Yo no soy un actor académico, no estudié en una universidad, pero tuve grandes maestros y pude hacer muchos seminarios y talleres. Esta obra me enseñó mucho: cómo trabajar el juglar, cómo cambiar de personaje, cómo manejar los matices. En 2006 estaba trabajando en el Teatro Cervantes en Buenos Aires, dirigido por Rubén Correa. Un día le conté lo que esta obra había significado para mí. Se interesó muchísimo. Un día me citó en un bar antes de entrar al horario de trabajo. Yo pensé que me iba a retar por algo, pero cuando llegué, estaba sentado Juan Carlos Gené. Imaginate, mis rodillas estaban temblando. Rubén me dijo: “Contale la anécdota”. Le conté todo lo que la obra había significado para mí y Gené se emocionó. Me dijo: “No puedo creer que una obra mía se haya convertido en una obra escuela para alguien”. Yo le dije que me sabía el texto completo. Y él me respondió: “Tenés que hacerla algún día”.
Guillermo Troncoso - El inglés
Prensa Eugenia Cano
—¿Cuándo sentiste que había llegado ese momento?
—El año pasado me di cuenta de que este año cumplía 40 años de carrera. Estaba en casa y pensé: “¿Y si pido los derechos de la obra?”. Los pedí y a las semanas me respondieron que sí. Pagué los derechos y ahí empezó todo el proceso de producción. Empecé a trabajar con las ideas de montaje que tenía: las tarimas, la percusión, los platillos, los bombos con impactos, y la música recreada por Víctor Siliones.
—¿La música es la original de la obra?
—Sí, es la música original, pero en algunos casos versionada. En realidad la obra original tiene muchísima más música. Yo rescaté dos o tres temas fundamentales para entender la historia. Por ejemplo “La gritería”, que es cuando voy narrando cómo aparecen las milicias y cercan a Beresford. Ahí también aparecen personajes históricos muy jóvenes. Rosas tenía 13 años cuando sale a pelear. Güemes tenía 19 cuando toma un barco inglés a caballo, algo que para la marina británica fue una vergüenza.
—Da la sensación de que todo fue confluyendo a lo largo de tu vida para que la obra llegara a tus manos.
—Totalmente. Incluso con el tiempo descubrí algo más. Un día, en la casa de un amigo, encontré la colección de Historia Argentina de José María Rosa. Abrí el tomo sobre las invasiones inglesas y descubrí que muchos textos de la obra están tomados directamente de ahí. Por ejemplo el sermón de Fray Gregorio Torres, que obligaba a los porteños a jurar lealtad a Jorge III bajo amenaza de excomunión. Eso es real. En la obra casi todo es verídico. Solo hay una parte ficcionada: el fusilamiento del alemán Michael Eskenazi, un mercenario que se pasa de bando.
—La obra se siente muy actual. ¿Lo percibís así?
—Totalmente. Cuando empecé a decir los textos me daban escalofríos. Pensaba: “Esto es tan actual”. El libre comercio, las tensiones económicas… Cambian los actores de la historia, pero el entramado es el mismo. Hay un momento del texto donde un personaje dice que Buenos Aires seguía quieta, comprando y vendiendo, pensando que podía hacerse inglesa y seguir comprando. Es como si hoy dijéramos Shein, Temu. Es muy fuerte. Muchos actores que vinieron a ver los ensayos se emocionaban con eso, con la idea de que la historia es cíclica y de que parece que no aprendemos nada.
Guillermo Troncoso - El inglés
Prensa Eugenia Cano
—¿Qué significa para vos estrenar esta obra en el Teatro Independencia?
—Para mí es el teatro más bonito del mundo. He actuado en muchas salas del país y en el extranjero, pero para mí es el más hermoso. Yo empecé a trabajar ahí siendo adolescente. Conocí a los técnicos, el lugar es como mi casa. Escuchar mi voz retumbando en esas paredes me emociona muchísimo. Además el apoyo que tuve de la Subsecretaría de Cultura, y de la directora del Teatro Independencia fue enorme. Me dijeron: “Cuando quieras ensayar, el escenario es tuyo”. Eso permitió que todo estuviera cuidado: las luces, el sonido, la atmósfera…
—Para cerrar: ¿qué te gustaría que el público se lleve después de ver El inglés?
—Que se lleven la historia. Muchas veces decimos que la historia es cíclica, pero también es porque no la conocemos o no la leemos. A mí me gustaría que el público salga con la emoción de pensar todo lo que tuvo que pasar el país para que hoy estemos acá. Y también todo lo que todavía tenemos que cambiar. La primera invasión inglesa fue la puerta para la Revolución de Mayo. Cuando Beresford baja la bandera inglesa y vuelve a subir la española, algo en el pueblo ya no estaba bien. La revuelta empezó en el pueblo, no en la élite. A mí me gusta terminar levantando la bandera argentina y que aparezca esa emoción de decir: qué lindo es ser argentino. Si el público se va emocionado, entonces mi trabajo está hecho.
Una obra contundente en el escenario más significativo: el “Independencia”
El estreno de “El inglés” abre la temporada 2026 del Teatro Independencia, uno de los espacios escénicos más tradicionales de la provincia. La sala, ubicada en el corazón de la Ciudad de Mendoza, ha sido históricamente un punto de encuentro para la producción teatral local y nacional.
Su directora, Viviana Beinat, quien apoyó desde el inicio la propuesta de Guillermo Troncoso, se refirió al estreno de esta obra que no solo recorta un fragmento histórico imprescindible, sino que pone a contraluz el camino recorrido como sociedad.
Viviana Beinat
Viviana Beinat encara el centenario del Teatro con un objetivo: "El trabajo en equipo".
“Para el Teatro Independencia es muy significativo poder acompañar el estreno de El Inglés y siempre es un honor y un lujo acompañar en este escenario a Guillermo Troncoso”, asegura, y agrega: “Un artista profundamente ligado a la identidad del teatro mendocino”. En este sentido, la directora hace foco en el recorrido del actor, destacando “su trayectoria de más de cuarenta años habla de un compromiso sostenido con la escena, con la historia y con el público de nuestra provincia”.
En cuanto a la obra, Beinat analiza: “El Inglés, además, propone un diálogo muy interesante con nuestra memoria histórica, abordando un episodio que forma parte de la construcción de nuestra identidad. Que un creador con la sensibilidad y la mirada de Guillermo elija la sala Mayor de Mendoza para compartirla con el público es motivo de orgullo para el teatro”.
“En los ensayos pudimos palpar de cerca la infinita la dedicación y profesionalidad con la que se gestó esta propuesta acompañada de enorme trabajo de equipo de jóvenes a los cuales el artista convocó”, asegura Beinat, quien fue testigo de los más de diez meses de ensayo.
“Acompañar este estreno es también celebrar el camino recorrido por Guillermo Troncoso y reafirmar el compromiso del Teatro Independencia con la producción artística local y con aquellas obras y artistas que dialogan con nuestra historia y nuestra cultura”, finaliza.